“Clásicos y Contemporáneos” se las verán del 2 al 5 de mayo de 2017 en el XIII Congreso de Novela y Cine Negro que se celebrará en la Universidad de Salamanca. El evento contará con la participación de destacados escritores y cineastas del género negro. Además, durante las jornadas, se entregará el V Premio Pata Negra a una de las once novelas negras que optan a este exquisito galardón.

La calidad de las once novelas nominadas es incuestionable y el jurado lo tendrá difícil para elegir a la ganadora. Estas son: Azul marino, de Rosa Ribas y Sabine Hofmann; Donde los escorpiones, de Lorenzo Silva; El carbonero, de Carlos Soto; El jardín de cartón, de Santiago Álvarez; El santo al cielo, de Carlos Ortega; El silencio de la ciudad blanca, de Eva García Sáenz de Urtubi; Lo que nos queda de la muerte, de Jordi Ledesma; Madrid: Frontera, de David Llorente; Manguis, de Paco Gómez Escribano; Soles negros, de Ignacio del Valle y Ya no quedan junglas a donde regresar, de Carlos Augusto Casas.

Azul marino, tercera y última entrega de la trilogía de la periodista Ana Martí, tras Don de lenguas y El gran frío, que retrata la dura realidad de la España de los años cincuenta. A finales de 1959, mientras la Sexta Flota norteamericana permanece fondeada en el puerto de Barcelona, un marinero es asesinado en un antro del Barrio Chino. La periodista Ana Martí y el inspector Isidro Castro volverán a colaborar en la investigación de un crimen que oculta medias verdades e intereses diversos. La prostitución y el contrabando en los bajos fondos y la degradación moral de las altas esferas de la burguesía complicarán las cosas en este extraordinario fresco de una ciudad y un tiempo no tan lejanos.

En Donde los escorpiones, de Lorenzo Silva, el subteniente Rubén Bevilacqua investiga en Afganistan el asesinato de un militar español que ha aparecido degollado en la base española de Herat, ¿Se trata del atentado de un talibán infiltrado? Podría ser, pero también que la muerte tuviera otro origen, porque el ataque hace pensar en una venganza de tipo personal. El muerto, un veterano de misiones bélicas en el exterior, guarda más de un cadáver en el armario, y el asesino ha de ser forzosamente un habitante de ese espacio cerrado.

El carbonero, de Carlos Soto Femení, nos presenta un drama rural con fondo criminal en el marco de la “idílica” isla de Mallorca. A los pies de la Sierra de Tramontana, Marc y su padre pasan meses entre pinos y encinas, en absoluta soledad. Rodeados por el silencio y la belleza de la montaña, viven atentos al constante proceso de la quema de las encinas, sacrificando el sueño y otras necesidades en una especie de vigilia sin fin. Pero ese remanso de paz queda truncado el día que la muerte irrumpe, inesperada y brutal, en sus vidas y les arrebata de manera violenta a uno la madre y al otro la mujer.

En El jardín de Cartón, de Santiago Álvarez, segundo caso del detective Mejías y la joven universitaria Berta Valero, la acción arranca en Fallas. Tras la primera mascletá, los dos investigadores son citados por un empresario valenciano que les propone encontrar los restos del único whisky producido en tierras valencianas, hace ya doscientos años. La acción, situada en 2013, conecta con un pasado turbio que llevará al lector hasta Navajas, un pequeño pueblo de la provincia de Castellón, donde los burgueses valencianos construían sus palacios de veraneo durante las primeras décadas del siglo XX.

Para los amantes de los thrillers, El santo al cielo, de Carlos Ortega Vilas, os dejará sin aliento hasta el final. Un cadáver, cuyo nombre no posee resonancias muy cristianas, un adolescente desaparecido años atrás, una mujer que ha decidido anestesiar los recuerdos y dos investigadores que se enfrentan al caso más complejo de sus carreras, coincidirán en un juego de apariencias y equívocos, mientras un hecho del pasado se extenderá como una sombre amenazadora sobre todos los personajes.

El silencio de la ciudad blanca, de Eva García Sáenz de Urtubi, se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Tasio Ortiz de Zárate, un brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo. El joven inspector Unai López de Ayala ―alias Kraken―, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, pues una aún reciente tragedia personal no le permite encarar el caso como uno más.

Lo que nos queda de la muerte, tercera novela negra de Jordi Ledesma, es una historia coral contada por un narrador omnisciente, un escritor, que vuelve a su pueblo 25 años después de la muerte de un joven en oscuras circunstancias. El suceso, ocurrido a principios de los noventa, altera la rutina y la convivencia entre  los vecinos de una población de la costa mediterránea que ha vivido una enorme transformación urbanística y sobre todo demográfica en los últimos cuarenta años. Todo se precipita y el vértigo y la confusión convierte a sus protagonistas en extraños de sí mismos.

Tras la impactante Te quiero porque me das de comer, Premio VLC Negra 2016, David Llorente vuelve con Madrid: Frontera, una distopía que imagina Madrid como ciudad costera bañada por un mar oscuro, mientras cuestiona la decadente realidad y reescribe nuestro futuro. Una vez más, el autor irrumpe en el panorama literario español con una novela que fractura los esquemas del género negro y flirtea con lo fantástico.

Manguis, de Paco Gómez Escribano, nos traslada a Canillejas, un barrio del extrarradio de Madrid. Corre el año 1972 y Luis Flores, veterano inspector jefe de la comisaría de San Blas, decide atracar un furgón blindado y garantizarse así una jubilación de oro. Para ello se alía con el Torre, uno de los capos del barrio, en quien delega para conseguir las armas y reunir un equipo de personas de confianza que finalmente resultan ser dos putas, un yonqui y dos politoxicómanos. Una novela que nos habla de desheredados que se ven obligados a delinquir en una ciudad que no les ha dado nada.

Soles negros, de Ignacio del Valle, nos presenta un nuevo caso del capitán Arturo Andrade. En esta ocasión nuestro protagonista es destinado a Pueblo Adentro, una aldea a pocos kilómetros de su Badajoz natal y deberá investigar el misterioso asesinato de una niña. Pero el cadáver de la pequeña no es más que la punta del iceberg que lleva a las más altas esferas del régimen, en el que trabajan hombres dispuestos a todo para cumplir los peculiares deseos de algunos poderosos.

Y, por último, llegamos a Ya no quedan junglas a donde regresar, de Carlos Augusto Casas, ganadora del VI premio Wilkie Collins de Novela Negra. La trama reposa en tres ejes: el amor, la violencia y la venganza, y cuenta la historia de un viejo apodado “El gentleman” que comienza a hacer planes para matar uno a uno a cuatro abogados sospechosos de haber asesinado a Olga, una joven prostituta que lo era todo para él.

¡Mucha suerte a todos!

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