Andreu Martín y Carme Ripoll en L’Obrador d’Històries.

Como cada febrero (el mes negro por antonomasia) el prolífico escritor Andreu Martín recaló en l’Obrador d’històries para hablar, en esta ocasión, “de tot plegat”. Entre anécdotas, nos leyó un capítulo de sus últimas novelas publicadas y de la que está escribiendo actualmente, porque el justamente conocido como “el puto amo” de la novela negra no puede vivir sin escribir, de lo que nos alegramos enormemente.

Inquisidor es una novela de aventuras que se inspira en la figura real de Alonso de Salazar y Frías, un sacerdote e inquisidor español que investigó la brujería en Zugarramurdi y en 1614 llegó a la conclusión de que las brujas no existían. Lo hizo constar en un informe que envió a la Suprema (Tribunal Supremo de la Inquisición) y a partir de ese momento “no se quemaron más brujas”, explicó Andreu Martín. Inquisidor, la novela, sitúa la acción también en el siglo XVII. El Demonio ha hecho acto de presencia en el Pallars y se cuenta que un ejército de brujas ha asesinado a varios monjes de la pequeña abadía de Sant Pacià. El inquisidor Gabriel de San Miguel y su ayudante Lucio, “el que lleva la luz, aunque en latín le llamaríamos Lucifer”, investigarán los hechos buscando “la solución fácil, tal como se espera de nosotros”, explicará el inquisidor a su peculiar ayudante.

Un momento de la lectura «de tot plegat».

Martín también leyó un fragmento de Cabaret Pompeya, una obra muy bien documentada que retrata la Barcelona convulsa de la primera mitad del siglo XX. Se trata de un tiroteo detallado minuciosamente en orden alfabético que termina con un “¡Zas! y de repente todo termina”. En El Harén del Tibidabo / L’Harem del Tibidabo, su última novela negra, el protagonista vive en un burdel que ha heredado de su madre, atormentado por la idea de que ella lo abandonó diez años atrás. El descubrimiento del cadáver de la madre es “una buena noticia dentro de una mala noticia porque demuestra que mamá no lo abandonó, sino que fue asesinada”. El protagonista intentará averiguar quién la mató y en sus pesquisas visitará “Las grutas del Averno” un club de sadomaso y hablará con Amanda Manda, la “dominatrix” que “llama pacientes a sus clientes por como aguantan todo lo que les hace”.

La agradable sesión terminó con la lectura de un capítulo de Els tres amants de Dorothy Gale, título provisional de la novela que el maestro está escribiendo actualmente y con un poema de terror gótico de Jorge Llopis, La dama verde de Westerlin. ¡Un final perfecto para una tarde perfecta en L’Obrador d’històries!

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