Con Salvador Casas en la presentación de Samba per a un difunt en la librería Café Context, de Girona.

Poco podía imaginar Germinal Vergara, el pianista protagonista de Samba per a un difunt, tercera novela negra de Salvador Casas, la pesadilla que le deparaba el destino el 21 de abril de 1960, día de la “inauguraçao” de Brasilia, la flamante nueva capital del Brasil diseñada por el urbanista Lúcio Costa y el arquitecto Oscar Niemeyer. De su trayectoria vital, del Brasil de 1960 y del proceso de creación de esta “historia circular” hablamos con el autor en la acogedora librería Café Context, un local de cultura y ocio ubicado en la idílica Plaça del Pou Rodó, en pleno Barri Vell de Girona.

Decimos que Samba per a un difunt es “una novela circular porque empieza y acaba en una prisión: la de Aguas Lindas de Goiás, cercana a Brasilia”, explicó Salvador Casas. La trama gira en torno a un pianista exiliado de la Guerra Civil española, Germinal Vergara, hijo de padres anarquistas, que llega al puerto de Veracruz (México) huérfano de madre y con su padre retenido en el campo de concentración de Argelers. Tiene nueve años y grandes dotes para la música, pero se encuentra solo y los servicios sociales del país de acogida se hacen cargo de su educación. “Al principio lo destinan a estudiar para electricista, cosa que a Germinal no le interesa en absoluto. Solo tras una visita a la residencia del presidente Lázaro Cárdenas y su esposa, Amalia Solórzano, la primera dama descubre sus aptitudes musicales y le proporciona la educación necesaria para forjarse un futuro como pianista”.

Pero la historia de Germinal se tuerce de nuevo cuando Gustavo Amaro Fonseca, un vividor dueño de la orquesta de samba y bossa nova Harmonia Bela Vista, lo contrata como pianista para tocar un Steinway & Sons (prestigiosa marca de pianos), en el Clíper Club, uno de los locales de moda de Sao Paulo. Allí se enamorará de Florbela Nunes, la bella cantante de la orquesta, se convertirá en el amante de Sofia Barbosa, una de las mujeres más ricas y poderosas de Sao Paulo, y sabrá de la muerte de su padre a manos de los nazis en el tristemente famoso campo de concentración de Mauthausen, un crimen que solo podrá ser castigado si decide tomarse la justicia por su mano. “El título de la novela es muy importante y el primero que se me ocurrió fue Steinway & Sons, el piano que se convierte en el primer objeto de deseo de Germinal. Más tarde elegí “Són massa els perills d’aquesta vida”, título de una canción de bossa nova de Vinicius de Morais. No gustó al editor y al final lo sustituimos, pienso que muy acertadamente, por Samba per a un difunt”, reveló Salvador Casas.

La música, especialmente, samba y bossa nova adquiere un gran protagonismo en Samba per a un difunt, pero a pesar de ello, el autor admite no tener formación musical “aunque en mis novelas siempre nos acompaña la música”. Nacido en Santa Coloma de Farners (Girona) en 1953, Salvador Casas es aficionado a la novela negra desde muy joven y sus autores de referencia son los clásicos del género: Patricia Highsmith, John Le Carré, Graham Greene, Raymond Chandler y Dashiell Hammett, aunque también se siente influenciado por escritores portugueses, especialmente por la literatura de Fernando Pessoa y sus heterónimos (Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Bernardo Soares y Ricardo Reis). Desde 2001 ha cursado diferentes cursos de escritura y en 2006 publicó Temps difunt, su primera novela, ganadora del VII premi literari del Col·legi d’advocats de Mataró. Le siguieron L’impostor accidental (2007) y Samba per a un difunt (2017).  Próximamente está prevista la publicación de una cuarta novela, Un cadáver inquiet, en la colección Crims.cat de Editorial Alrevés. Pertenece al grupo literario Verum Fictio.

Samba per a un difunt, una novela adictiva que transportará al lector al Brasil de 1960 junto a Germinal Vergara y la orquesta Harmonia Bela Vista. ¡No te la pierdas!

 

Deja un comentario