Autores, coordinadores y editores de Barcelona, viatge a la perifèria criminal.

Amenazaba tormenta la mañana del sábado 9, cuando la presentación de la antología de relatos negros Barcelona: viatge a la perifèria criminal, que tuvo lugar finalmente a la hora prevista (12.45) en el marco de la 35a Setmana del Llibre en Català. La lluvia torrencial hizo su aparición algo más tarde cuando ya había concluido el acto que reunió a autores, lectores, editores y libreros en un adictivo paseo “criminal” por diez de los barrios más emblemáticos de la periferia de la Ciudad Condal.

Àlex Martín Escribà y Sebastià Bennasar, son, junto con la editorial Alrevés, los culpables de haber convencido a veinte autores catalanes de ambos sexos para escribir por parejas veinte relatos negros de diez distritos no reconocidos en el mapa turístico de Barcelona. Sebastia Bennasar, autor, entre otras novelas negras, de L’imperi dels lleons, 1er Premi VLC Negra 2017, resaltó el éxito de la convocatoria que cuenta también con relatos de reconocidos autores catalanes que escriben habitualmente en castellano, como Susana Hernández (cuya primera novela en catalán, Males decisions, llega a las librerías el 16 de octubre), Graziella Moreno, Rafa Melero, reciente 1er Premio de Novela Cartagena Negra con FUL, y Empar Fernández, 1er Premi Cubelles Noir 2017 con Maldita verdad.

Doce de los veinte autores compartieron con los lectores su particular visión de los barrios elegidos. Susana Hernández localiza su Dimarts de sang en La Verneda, un barrio obrero que hasta mediados de los años ochenta incluía La Perona, suburbio que llegó a alcanzar la friolera de 1.000 barracas pobladas mayoritariamente por gitanos. Por su parte, David Marín, barcelonés que desde 2008 vive en un pueblo de La Noguera, nos cuenta en Tresdits una historia de tráfico de dinero y drogas ambientada en este barrio barcelonés desconocido por las rutas turísticas.

Primera tanda de autores: Sebastià Bennasar presenta a Susana Hernández, David Marín, Emili Bayo, Esperança Camps, Josep Lluís Roig y Mireia Llinàs. A la derecha, Àlex Martín Escribà.

De la mano de Emili Bayo y Esperança Camps nos trasladamos a Horta, donde Bayo en L’assassí independentista d’Horta nos presenta a un personaje que decide limpiar el barrio de turistas indeseados y Camps, que se instaló en Horta tres o cuatro días para inspirarse, continúa en Helena 2016 la historia de alguno de los personajes de su novela La Cara B. De Horta nos dirigimos a Montbau donde Josep Lluís Roig, escritor polifacético con varios premios de poesía a sus espaldas, nos cuenta la historia de una mujer trastornada y peligrosa en Aroma de poma verda y Mireia Llinàs nos habla en Una piscina buida de huérfanos acogidos en instituciones religiosas durante la posguerra, donde quizás la atención recibida no fue tan bondadosa como proclamaba la historia oficial.

Llegamos al Guinardó con Graziella Moreno y sus Papallones cap a la llum y Albert Figueras (alias Pop Negre) en Cadillacs de segona mà. “Tengo familia en el barrio y tiene unas vistas estupendas”, explicó Moreno, que nos presenta una historia de personajes al borde del abismo, mientras Figueras, médico de profesión, confiesa que “fue observando a los camiones que recogen los desperdicios como se me ocurrió la escabrosa historia que cuento”. De Anna Maria Villalonga, única representante del Carmel, nos llega Pujada a l’infern, un relato muy personal que nos llevará a ese barrio de fuertes pendientes inmortalizado por Juan Marsé en su inolvidable Últimas tardes con Teresa. “Mi relato está contado en primera persona, tiene su origen en sucesos del pasado y me ha servido como catarsis”, explicó.

Segunda tanda de autores: Sebastià Bennasar presenta a Graziella Moreno, Albert Figueras, Anna Maria Villalonga, Esmpar Fernández, Raquel Gámez y Sílvia Mayans.

Empar Fernández eligió Nou Barris, distrito situado en el extremo norte de Barcelona formado por trece barrios, para El barri número 9, una historia que nos muestra la miseria de la inmigración “por medio de un secuestro que investigará el subinspector Mauricio Tedesco”, mientras que a Raquel Gámez Serrano le tocó dirigirse al Poble-sec, con El turista indigent, un relato de presión inmobiliaria, mobbing y pisos turísticos. Silvia Mayans nos regala Dia de difunts, historia ambientada en el Besòs, “un barrio donde mi padre me llevaba a hacer prácticas de conducir cuando estaba lleno de descampados”.

Hasta aquí lo contado por los escritores participantes en este estimulante proyecto presentes en la puesta de largo de Barcelona. Viatge a la perifèria criminal. No podemos olvidar citar al resto de integrantes del equipo de “sospechosos habituales” que por una u otra razón no pudieron sumarse a la fiesta en la Plaça de la Catedral: Rafa Melero, con En David i en Goliath ja no es tiren pedres (Carmel); Margarida Aritzeta y Andreu Martín con Metro Llacuna y La perfecció no existeix (Poblenou); Jordi de Manuel, con La trampa (Besòs); Llort, con Carmageddon (Poble-sec); Lluís Bosch, con Moby Dick (Verdum) y Núria Cadenes y Juli Alandes con sus relatos De ningú y Gent de fang, ambientados en Bellvitge, en la vecina localidad de L’Hospitalet de Llobregat.

No os perdáis este adictivo viaje por la periferia criminal de Barcelona. ¡De lectura imprescindible!

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