Francisco Marín, autor de El caso Demichellis. Foto de Milena Prats.

Francisco Marín nació en Castro-Urdiales (Cantabria) en 1962. Ha vivido en Benidorm, Alicante, Valencia, Bellvís (Lleida), San Sebastián y Fuenterrabía antes de llegar a Ibiza, donde se instaló hace más de veinte años. Licenciado en Derecho por la UNED, cursó también tres años de Filosofía. Trabajó durante un tiempo como camarero y recepcionista de hotel y, desde 1992, es funcionario de la Administración de Justicia. En 2016, debuta en la literatura con El caso Demichellis, un thriller policíaco cuya acción se desarrolla en Ibiza, con una trama bien construida y bien resuelta. Estamos ante una novela adictiva y muy recomendable que atrapará al lector desde la primera hasta la última página.

Has vivido en numerosas ciudades. ¿Cómo fue que echaste raíces en Ibiza?

Cuando vine a Ibiza ya era funcionario y pensaba permanecer un par de años en la isla y luego pedir traslado a otro lugar de la Península que no conociera, pero la isla me atrapó. Se respiraba relax, ibas caminando al trabajo, aparcabas en cualquier sitio, en definitiva, había mucha calidad de vida.

¿Qué te llevó a estudiar Derecho? ¿Pensabas ejercer de abogado?

Comencé los estudios de Derecho en la Universidad de Alicante por la insistencia de mis padres para que estudiara. Por diversas circunstancias acabé la carrera en la UNED. Nunca pensé en ejercer de abogado pero la carrera me proporcionó conocimientos y disciplina de estudio que me sirvieron para aprobar oposiciones.

¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Algún otro trabajo literario antes de El Caso Demichellis?

Pues de joven escribí poesía y luego alguna otra cosilla pero ningún trabajo serio hasta El caso Demichellis.

¿Cómo se gestó la novela?

He sido un lector asiduo desde la infancia y supongo que una cosa lleva a la otra. Comencé la novela como un divertimento, quería escribir una novela de intriga de corte clásico, una especie de homenaje al género negro y a la novela de enigma. Cuando acabé el manuscrito se lo dejé leer a mis hermanas y varios amigos y la insistencia de todos ellos me animó a enviarlo a una editorial. Lo envié a Ediciones Atlantis y a la semana siguiente me contestaron que querían publicarlo.

El Caso Demichellis nos presenta una Ibiza diferente alejada de la propaganda y del bullicio turístico. ¿Has querido mostrar una imagen de la isla más acorde con la realidad?

En Ibiza hay dos épocas muy diferenciadas: De octubre a mayo es una isla tranquila y, de junio a septiembre, está abarrotada de turistas. Las dos Ibizas son reales, claro, pero la acción de la novela transcurre en invierno y he mostrado la isla tal cual es en ese momento. Quizá para los turistas sea una imagen desconocida.

En la sinopsis se indica que las investigaciones de un abogado políticamente incorrecto y un extravagante detective pondrán de manifiesto las miserias del sistema judicial español. ¿Hay algo de crítica en El caso Demichellis hacia el funcionamiento real de nuestro sistema judicial?

Como todo lo humano, el funcionamiento del sistema judicial es susceptible de errores. Un error individual no descalifica un sistema. Lo malo es cuando de forma generalizada se produce un atropello a los derechos y libertades, es decir, cuando fallan las leyes. Y es lo que trata de poner de manifiesto Raúl Ballesteros, el abogado protagonista, en uno de sus juicios. Aunque no es el tema central de la novela, expone una opinión sobre las leyes españolas para luchar contra la violencia de género que es compartida por muchos abogados (yo te diría que la mayoría), pero que nadie se atreve a manifestar públicamente por miedo a ser tachados de machistas o vete a saber qué. Hay demasiado miedo a salirse de lo políticamente correcto.

En un principio, pensé que era una parte de la novela que podía ser mal interpretada y generar cierta polémica, pero por los comentarios que me llegan de lectores no ha sido así, de lo que me alegro, evidentemente.

El brillante abogado criminalista, Raúl Ballesteros, y el apocado detective, Álex Zarco, son personajes complejos y muy humanos, inmersos en sus respectivos problemas personales. ¿Te inspiraste en alguien real para crear a tus personajes?

Siempre tomas algún elemento de la realidad, ya sea para hacer una descripción física o para el perfil psicológico de un personaje. De inicio, puede ser que tomara algún rasgo de personas que conozco, pero a medida que avanzaba la novela los personajes fueron cobrando vida propia, tenían sus propias motivaciones e idiosincrasia. Era como si vivieran por su cuenta y yo me limitara a transcribir lo que hacían.

Ibiza nocturna. Paisaje invernal.

Una de las muchas sorpresas de la novela se refiere al peculiar y afortunado amigo íntimo del abogado Raúl Ballesteros ¿Cómo decidiste su participación en la novela?

Pues, como tantas otras cosas, fue surgiendo mientras iba escribiendo. Es un personaje que se mantiene un poco alejado de las investigaciones pero creo que también tiene su importancia.

¿Cómo han acogido El caso Demichellis tus compañeros de profesión?

En un principio se sorprendieron de que publicara una novela pero luego ha tenido una gran acogida. En Ibiza está teniendo bastante éxito, tanto entre las personas que forman parte del mundillo judicial como fuera de él.

¿Habrá una segunda novela?

Sí, es posible que escriba una segunda novela, pero sin fijarme plazos, según vaya saliendo.

Cita tres autores y novelas favoritas de tus años de adolescente…

De niño y adolescente (ahora es tan lejano todo que no sé dónde poner la frontera)  leí mucho a Enid Blyton, a Karl May, a Julio Verne y a Agatha Christie y elegiría muchas de las historias o novelas de los cuatro, no lo puedo reducir a tres. Todos ellos me han proporcionado  momentos inolvidables para viajar con la fantasía.

Y, actualmente, tus cinco autores y novelas favoritas son…

Uno de mis autores favoritos es Jorge Luis Borges que no ha escrito novela pero considero que es el escritor con mayor dominio del español y todos sus libros de cuentos son obras maestras. También destacaría Trópico de Cáncer y Trópico de Capricornio, de Henry Miller. Volvería a incluir las novelas de Agatha Christie, ya que las sigo releyendo. Y también a muchísimos otros autores, es difícil limitarlo a cinco. Incluiría a García Márquez, a Delibes, a Torrente Ballester, a Bukowski; algunas novelas de Cela, algunas de Murakami; París era una fiesta, de Hemingway; en fin, sería una lista larguísima. Faulkner, Dostoievsky, Camus, Saramago… Incluiría también muchos autores de novela negra, claro.

¿Cómo escribe Francisco Marín? Algunos consejos para un autor novel…

Para mí, lo fundamental es disfrutar de la escritura. Escribo cuando me apetece, sin horario fijo y sin ninguna disciplina ni presión.

No sabría qué aconsejar a un autor novel, creo que hay muchos caminos posibles y válidos y cada uno ha de encontrar el suyo. Sí puedo hablar de mi experiencia como autor novel. Antes yo pensaba que escribías la novela, la publicabas y ahí se acababa todo, pero si publicas con una editorial pequeña con poca repercusión mediática tienes que encargarte de promocionarla para que sea visible. Es importante contactar con blogs y revistas que quieran leerla y reseñarla. Desde luego yo estoy inmensamente agradecido  a los blogueros y críticos que han dedicado su tiempo a leer El caso Demichellis.

Por último, háblanos de tus proyectos de futuro.

John Lennon decía que «la vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes». Yo no tengo grandes ambiciones ni planes,  me conformo con que no cambien mucho las cosas: seguir llevando una vida tranquila, compartir momentos con familiares y amigos, pasar tiempo con mi hijo que acaba de cumplir tres años, continuar disfrutando de la lectura y la escritura, seguir practicando deporte. Esto pueden parecer ambiciones modestas pero si te paras a pensar es mucho.

Desde Mucho Más Que Un Libro te deseamos muchos éxitos.

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