Mari Carmen Sinti.

Mari Carmen García, más conocida como Mari Carmen Sinti en el mundillo artístico-literario, nació en Cádiz y después de recorrer con sus padres diversas ciudades durante su infancia, fue a recalar en Badalona (Barcelona), donde terminó sus estudios de Turismo, se casó y tuvo dos hijos. Posteriormente, se trasladó a la ciudad de Barcelona, donde nació su tercera hija y se dedicó a ser madre hasta hace unos años, que adquirió una empresa y trata de sacarla a flote.

Le encanta leer y escribir desde siempre, y hace más de nueve años que administra un foro de lectura donde asegura que “me mantengo informada de todo lo que sale y está por salir, algo poco conveniente para mi bolsillo”. Hace ya tres años, empezó colaborando en un programa radiofónico aportando temas de literatura y, debido al éxito, en 2018 consiguió su propio programa semanal, ‘Lletres i música’ en Radio Sant Cugat donde cada sábado, junto a Josep María Alvira, recibe la visita de un autor, editor, traductor, bloguero… para hablar de su obra, acompañados de la mejor música. Aunque ha publicado varios relatos en diferentes antologías de género negro y una de erótica, Sudor frío es su primera novela.

¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Cómo fueron tus inicios literarios?

Mis inicios, como cualquier otro escritor, fueron por medio de la lectura compulsiva. Con doce años, y habiéndome leído todo lo de ‘Los cinco’ y ‘Los tres investigadores’, notaba que me hacía falta algo más fuerte, y encontré ese chute de adrenalina en las novelas de Agatha Christie, especialmente en las de Poirot. Paralelamente, comencé una novela de ese estilo, pero no supe gestionarla. Y se quedó en eso, unos capítulos que no pasaron de proyecto.

Presentación de Sudor frío en la librería Burma, de Madrid, muy bien acompañada por Pedro de Paz, Albahaca Martín y Jimena Tierra.

Relato corto o novela, ¿qué prefieres?

Hasta ahora siempre había escrito relato. Corto o largo, pero no había superado la veintena de páginas. El relato requiere su técnica y me parece que la domino bastante bien. Lo de la novela ya eran palabras mayores y me costó mucho lanzarme precisamente porque no sabía si iba a saber mantener el interés a lo largo de esa barbaridad de páginas que para mí suponía ese salto. No sabía si lo había conseguido hasta que la gente empezó a decirme que sí. En todo caso, yo disfruté mucho con ello.

Acabas de publicar tu ópera prima, Sudor frío, con excelentes críticas. ¿Decidiste la trama y el final de la novela antes de empezar a escribir? Cuéntanos cuál es tu método.

Pues sí, cuando me puse a escribir tenía el principio y el final. Incluso las escenas de en medio, pero no tenía totalmente definido cómo explicarlas. Lo que sucedió después es que cuando la estaba acabando le cambié el final y le di una vuelta de tuerca que ni yo misma me esperaba. No te puedo contar más, ni sé por qué me sucedió esto. Simplemente los personajes decidieron “soplarme” ese final que me gustó más. Es lo que pasa cuando convives a diario, durante unos meses, con unos personajes que te acompañan hasta en la sopa: que los llegas a conocer tanto que sabes por adelantado cómo van a actuar.

Novela policíaca, de aventuras, thriller, domestic noir… ¿cómo calificarías Sudor frío? Creo que comenzaría como un domestic noir, pero que a medida que transcurre la trama se va convirtiendo en un thriller de esos que se ha puesto de moda denominar “vertiginoso” y aunque me ría de la palabra, en el fondo es así. La historia empieza una carrera imparable hasta llegar al último capítulo de la novela.

Explícanos cómo fue el proceso de documentación.

Yo tenía muy claro que no quería escribir nada que no fuera cierto ni verosímil por lo que empleé lo que tenía a mano: escenas y conocimientos que me eran familiares, como por ejemplo la profesión de Berta, la los hijos o los escenarios donde transcurre la trama. Del resto he preguntado y me he informado, por ejemplo la profesión de Clara, lo referente a las armas o un par de escenas en las que una de las protagonistas tiene que escaparse de una muerte segura. Todo es veraz y, aunque no sea algo que suceda a diario, nos podría perfectamente pasar a cualquiera de nosotros. Eso es lo que pretendía.

Dos mujeres de mediana edad: Berta Ballester y su amiga Clara Bélmez, se convierten en “detectives aficionadas” en Sudor frío para investigar lo que, a primera vista, parece un claro ejemplo de violencia de género. Inexplicablemente, no acuden a la policía y se van metiendo en un avispero mucho más peligroso de lo que imaginaban. ¿Por qué estas protagonistas en lugar de los investigadores típicos de la literatura noir, sea este detective o inspector de policía?

Porque yo no tengo ni idea del procedimiento policial. Aunque haya leído mucha literatura con detectives y Mossos d’Esquadra, no sé qué es lo que hay que hacer cuando se encuentran frente a un caso criminal, por lo que no quería ni estar preguntando a diario a policías, ni quería meter la pata de manera garrafal. El lector es muy exigente y, yo al menos, me indignaría si lo que me explican no cuadra con la realidad. Mis protagonistas son mujeres de mi edad, con los problemas con los que yo me encuentro y sé cómo reaccionarían. Otra cosa es que cada una de ellas sea de una diferente personalidad y actúen de forma distinta entre ellas. Pero esa es la gracia, ¿no? El yin y el yan.

Podría decirse que la música rock (Berta es una melómana empedernida) es un personaje más de la novela y cada capítulo empieza con las letras de una canción ¿Podemos escuchar las canciones mientras leemos la novela? ¿Qué significa para ti la música, tan importante en el desarrollo de la novela?

Podemos escucharlas antes, durante y después de leer la novela. Esta música, o la que más nos guste, es para escuchar siempre. No hay una excusa para escuchar música y mucho menos si nos referimos a artistas tan estupendos como Los Rolling Stones, Bruce Springsteen o Queen, entre muchos otros. Tan solo quiero explicar que las estrofas de las canciones que encabezan cada capítulo están buscadas por su letra y que puede que sean más o menos de mi gusto. Por ejemplo, una de ellas es de la canción ‘Only women bleed’, una canción sobre la violencia de género que Alice Cooper compuso e interpretó mucho antes de que se volviera un tema tan viral. Podríamos decir que Cooper fue un pionero en la lucha contra la violencia machista. Luego ya, la música de dentro, la que escucha Berta, esa sí es de mi total preferencia. Ella escucha lo que escucho yo.

Con Úna Fingal en la presentación de Sudor frío en librería SomNegra, de Barcelona,

Y contestando a tu segunda pregunta, la música es importante en la vida, es un arte que nos sacude el alma. Lo mismo nos aporta bienestar, que nos emociona y arranca unas lágrimas, o en muchos casos actúa como la mejor fotografía retrospectiva, llevándonos al pasado y haciéndonos revivir sensaciones igual que si las descubriéramos por primera vez. La vida no puede existir sin música.

Berta es una submarinista del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas que se ve obligada a abandonar su profesión por motivos de salud. Clara es una trabajadora comprometida en la defensa de la mujer contra la violencia de género. Ambas se enfrentarán a una complicada y peligrosa trama que obtiene pingües beneficios de secuestros, crímenes y trata de blancas ¿Te has inspirado en personajes reales para crear a los de ficción?

En el caso de Berta no, ella es producto de mi imaginación. Si bien al principio quise que se pareciera a mí, la personalidad de Berta es totalmente diferente a la mía. Ni siente ni actúa como yo lo haría. Sin embargo, con Clara me pasó al contrario. Iba a ser un personaje secundario y le pedí consejo e información a una amiga que tiene la misma profesión que Clara. Pero el personaje entró con tal fuerza y empezó a reaccionar como si de mí se tratase, que lo tuve que definir mejor para que se quedara dentro de la historia como “partenaire” de Berta. Al final creo que se complementan perfectamente.

La gastronomía también tiene su papel en Sudor frío, pues a las dos protagonistas les gusta comer bien. ¿Y a Mari Carmen Sinti? ¿Podríamos considerarlo un homenaje a investigadores gourmets del estilo de Pepe Carvalho o Salvo Montalbano?

No lo había pensado, pero si contamos que en esos personajes que citas, como algún otro, por ejemplo Brunetti y las escenas en que su mujer cocina, disfruto mucho cuando llego a ellas, pues sí, podríamos decir que debo haberlo hecho por esa razón. La verdad es que me encanta cocinar, es una de mis aficiones favoritas y mientras lo hago mi mente se dispara y pienso en escenas de lo que estoy escribiendo. Podríamos decir que cometo crímenes mientras cocino, lo mismo que mientras conduzco o me seco el pelo.

Cita cinco novelas preferidas de tu época de adolescente.

De mi época de adolescente prevalecen, aparte de toda la literatura española de todos los tiempos que tuve la suerte de leer en el colegio, las novelas de Agatha Christie. Pero también recuerdo con mucho cariño ‘La historia interminable’ de Michael Ende, las primeras novelas de Ken Follett, ¡ah! y los libros de aventuras que tenía mi abuelo, con tapas duras y portadas de color ocre o verde. Entre ellos, ‘Los tres mosqueteros’ y ‘El conde de Montecristo’. Me impactó ‘Siempre en capilla’ de Lluïsa Forrellad y ‘La Ciudadela’ de A. J. Cronin, estos dos recomendados por mi padre. Como has visto, mi afición por la lectura era del todo ecléctica.

Actualmente, tus cinco autores y novelas de género negro recomendadas son

No te puedo dar cinco, no sabría por dónde empezar. Me encanta la corriente negra francesa y la nórdica, cada una de un estilo totalmente diferente. Muchos autores anglosajones son motivo de seguimiento por mi parte, aunque tampoco le hago ascos a los americanos. Pero te diré que de un tiempo a esta parte, el 90% de mis lecturas son de autores españoles ya que para el programa de radio, me gusta leer cada semana algo del autor que nos visita ese sábado. Y estoy descubriendo muchos que no conocía, cosa que me satisface enormemente.

Librería SomNegra.

Consejos para empezar a escribir…

No soy yo nadie para dar consejos, por favor. Solo diría que nadie deje de escribir si es lo que le pide el cuerpo. Lo que sea: cartas, pensamientos, relatos o historias. Desde que el hombre es hombre ha buscado el medio de expresar sus sentimientos por medio de la escritura, incluso antes de que esta existiera, lo hacían garabateando las paredes con dibujos de bisontes. El escribir es un músculo que se ha de ejercitar. Si escribes a diario vas corrigiendo errores y el notar que mejoras es muy satisfactorio.

¿Tendrá continuación Sudor frío con las mismas protagonistas?

Con las dos protagonistas no lo sé. Lo que sí puedo decir es que Berta continúa en la siguiente aventura.

Por último, nuestra pregunta obligada. Háblanos de tus proyectos de futuro.

Estoy empezando a volcar en páginas la historia que he estado gestando durante un tiempo en mi mente. No la tengo del todo definida. Sé de qué quiero hablar y los personajes que lo van a contar, pero me falta modelar aún varias de las escenas o los diálogos. Pero no podía seguir con la historia en la cabeza, tenía que empezar a escribirla para que pudiera visualizarla. Solo te diré que Berta se ha especializado en una profesión que le va a permitir ser partícipe de lo que va a suceder. Clara no nos va a acompañar en esta ocasión. Y el malo va a ser muy malo.

Desde Mucho Más Que Un Libro te deseamos mucha suerte.

Deja un comentario