Rosa Ribas - Entrevista

Rosa Ribas nació en El Prat de Llobregat (Barcelona) en 1963, pero desde hace más de 25 años reside en Frankfurt, una ciudad alemana donde más de un tercio de los ciudadanos son extranjeros. Ejerció la docencia hasta 2008, cuando decidió dedicarse por completo a la escritura. Su carrera como escritora de novela negra y policíaca arranca en 2007 con Entre dos aguas, primera de la serie de la comisaria hispano-alemana Cornelia Weber-Tejedor. En octubre de 2010 publicó La detective miope, con un nuevo personaje y localizada en Barcelona. Es también autora de la novela por entregas Miss Fifty, publicada recientemente como libro ilustrado por la editorial Reino de Cordelia. En 2013, Junto a Sabine Hoffmann inició una trilogía protagonizada por la joven periodista Ana Martí y ambientada en la España franquista de los años cincuenta. Don de lenguas (2013) y El gran frío (2014) son los dos primeros títulos de la trilogía. Pensión Leonardo, novela que recrea la Barcelona de 1965, despertará muchos recuerdos en los lectores que han vivido esa época.

¿Por qué decidiste vivir en Alemania?

Quería aprender el idioma, conocer una cultura que me interesaba, vivir la experiencia de la extranjeridad. Y aquí me quedé, aprendiendo el idioma, conociendo la cultura y siendo extranjera.

Empezaste a escribir novela negra y policíaca en 2007, con Entre dos aguas. ¿Cómo y por qué empezaste a escribir género negro?

Porque el género me gusta y la historia que tenía en mente encajaba dentro de sus parámetros.

Entre dos aguas - Detc miope

¿Cómo surgió la idea de crear una serie protagonizada por una comisaria hispano-alemana?

Tiene mucho que ver con mi situación personal. Vivo en Alemania, me muevo entre dos culturas. También les debo mucho a mis alumnos de la Universidad de Frankfurt. Un grupo de ellos, como mi comisaria, eran hispano-alemanes. A partir de un estudio que hicimos en el Departamento de Románicas, conocí algo más a fondo las implicaciones que esto tiene en las personas. Entré en contacto con temas como la búsqueda de la identidad, tanto por propia necesidad como por presión social. Temas que me interesan mucho y que están presentes en todas las novelas de Cornelia.

Algunos escritores confiesan que, antes de escribir una novela, ya tienen pensado el final ¿es este tu caso habitualmente? ¿Cómo decides la trama de tus novelas?

En las novelas negras necesito saber el final para saber a dónde voy. Suelo tener un disparador inicial, una imagen, una frase, una noticia,… Este impulso inicial toma forma (no sé cómo, va pasando), en algún momento veo claro el final y empiezo a estructurar el camino hacia ese final.

Tras la comisaria Cornelia Weber-Tejedor, has dado vida a otros personajes, como Irene Ricart, la detective miope. ¿Podrías decirnos puntos en común y diferencias entre ambas investigadoras?

De entrada podría parecer que no hay ningún punto en común entre una comisaria hispano-alemana, profesional, seria, competente, y una detective que acaba de salir de un hospital psiquiátrico, pero ambas comparten dos rasgos muy importantes: el sentido del humor y la empatía.

Miss Fifty - Leonardo

En la última edición de VLC Negra, presentaste a Miss Fifty -novela protagonizada por una heroína cincuentona- como el libro más relevante que has escrito. ¿Puedes explicarnos quién es en realidad Miss Fifty y por qué es tan importante para ti?

Porque es un libro que, si bien en tono de humor, toca temas muy duros, como el cáncer y el envejecimiento. Porque es un libro que aspira a entretener y a la vez a confortar a personas que estén pasando por la misma situación que su protagonista, Marta Ferrer, que adquiere sus superpoderes en la última sesión de radioterapia por un cáncer.

Con Sabine Hofmann habéis escrito a cuatro manos dos novelas (Don de lenguas y El gran frío) de una trilogía ubicada en la España franquista de los años cincuenta. Su protagonista es una joven periodista, Ana Martí. ¿Por qué elegisteis la década de los cincuenta para situar la acción de la trilogía? ¿Es muy complicado escribir una novela a cuatro manos?

Escogimos esta década porque nos fascinaba la idea de escribir una novela en la que la lengua y el conocimiento de la literatura eran tan importantes como en Don de lenguas, y situarla en una época de silencio institucionalizado. En la mitad de la novela nos dimos cuenta de que Ana era un personaje que merecía más recorrido y decidimos dedicarle una trilogía.

Escribir a cuatro manos es más complicado que escribir sola. Pero resulta muy enriquecedor, sobre todo en la fase de planificación y revisión de los textos.

Don de lenguas (2013), fue finalista del Premio Hammett 2014 y obtuvo una mención especial. En esta primera novela, Ana Martí, periodista de La Vanguardia, se encontró inmersa en un caso complejo en la Barcelona de 1952. En el invierno de 1956, Martí trabaja para el semanario El Caso y se desplaza a un pequeño y aislado pueblecito del Maestrazgo Aragonés. Allí deberá cubrir un reportaje sobre una niña con unos enigmáticos estigmas. ¿Cómo ha evolucionado Ana en estos cuatro años? ¿Resultaba difícil ser mujer y periodista en España durante la década de los cincuenta?

Muy difícil. Uno de los mayores retos al escribir estas novelas era crear un personaje que no resultara anacrónico, imposible en el momento. Por esa misma razón, en la novela se ponen de relieve las enormes dificultades a las que tiene que enfrentarse Ana. Ya no se trata solo de la férrea censura, que sufrían todos los periodistas, sino también el rechazo que se mostraba hacia una mujer que tuviera ambiciones profesionales en una sociedad que veía el rol de las mujeres relegado al hogar y la maternidad.

Don lenguas - Gran frío

Ana ha crecido de Don de lenguas a El gran frío. En la primera novela, que transcurre en 1952, es una novata con mucho talento que tiene la oportunidad de su vida para demostrar su calidad como periodista y la aprovecha, con todos los peligros que esto implica. En El gran frío, cuatro años más tarde, nos encontramos a una periodista experimentada, curtida en el durísimo mundo de la crónica de sucesos.

¿Para cuándo la última parte de la trilogía? ¿Tenéis ya pensado el final de la novela, la trama, los personajes…?

Este verano empezaremos a trabajar en la tercera novela. Tenemos ya una idea para la trama, sabemos que reaparecerán personajes de Don de lenguas, como Beatriz (que tenía un cameo en El gran frío) e Isidro Castro. Y sabemos ya cuáles serán los escenarios. No está mal para empezar, pero nos queda mucho trabajo por delante. Si todo va bien, esperamos que aparezca en otoño del año próximo.

En Pensión Leonardo la acción transporta al lector hasta la Barcelona de 1965 vista con los ojos de una niña que habita en la pensión. ¿Hay algo de nostalgia por un pasado que ya no volverá en esta obra?

No, en absoluto. No está escrita desde la nostalgia, si bien sé que despierta muchos recuerdos en lectores que han vivido esta época, lo que me alegra mucho.

¿Qué autores de novela negra nos recomendarías?

Muchos, así que pongo algunos y en orden alfabético, para no jerarquizar: Raúl Argemí, Andrea Camilleri, Raymond Chandler, Francisco García Pavón, Friedrich Glauser, Wolf Hass, Patricia Highsmith, Toni Hill, Ross Macdonald, Margareth Millar, Ruth Rendell, Jim Thomson, Fred Vargas, Domingo Villar, Carlos Zanón

¿Consejos para un autor novel?

Leer, escribir, leer, perseverar.

Y, por último, háblanos de tus proyectos de futuro.

Acabo de revisar la cuarta novela protagonizando por Cornelia Weber-Tejedor, que aparecerá en mayo de 2016 en Grijalbo. Como la publicación en alemán será también en mayo y la traductora necesitaba ya la versión definitiva.

Y ahora vamos a cerrar la trilogía de Ana Martí.

¡Te deseamos mucha suerte!

 

 

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