Queralt Castillo conversa con Marin Ledun, autor francés invitado en Vilassar de Noir 2018.

Vilassar de Noir, el Festival de literatura i cinema negre de la comarca del Maresme, ha superado con nota su tercera edición. La lluvia y el viento, presentes durante los tres días del festival, no empañaron un evento que ya ha debutado en el plano internacional, con la presencia del autor francés Marin Ledun. El sábado 27, en animada conversación con Queralt Castillo, Ledun nos habló de la novela negra y el porqué de su auge, así como de la historia que nos cuenta en En silencio (En douce), Prix Transfuge al mejor Polar 2016.

Marin Ledun, que empezó a escribir en 2007, trabajó en France Telecom, empleo que abandonó por el deterioro de las condiciones de trabajo que provocaron cerca de 60 suicidios entre 2007 y 2010. “El crimen forma parte de nuestra realidad, ya que vivimos en una sociedad criminal”, opinó. Para Ledun, la novela negra responde a la necesidad de encontrar respuestas a lo que está ocurriendo y entender la realidad. “En silencio, por ejemplo, es una novela de perdedores con el tema de la justicia como telón de fondo y nos habla de las consecuencias de la crisis económica en entornos rurales de Francia, donde la soledad es más acusada”, explicó.

Mesa redonda Més enllà del negre, con Dora Muñoz, Toni Hill, Montserat Espallargas y Joan Miquel Capell, moderados por Aida Montoya.

La cuarta edición de Vilassar de Noir arrancó el viernes 26 de octubre de 2018 con una mesa redonda sobre la creación literaria criminal en la comarca del Maresme. Su título, como no podía ser de otra manera, El Maresme mata, con la participación de Anna Lleonart y el colectivo literario Planeta Lletra. Fue el primero de variados y muy interesantes debates alrededor del género que se sucedieron durante los tres días del festival: Framed, sobre la película de terror cibernético del mismo título estrenada en 2017 y dirigida por Marc Martínez; Més enllà del negre, con Toni Hill (Tigres de cristal), Dora Muñoz (Caliu sota les cendres), Montserrat Espallargas (El Clan de Sa Rapita) y Joan Miquel Capell (Wad Ras), con Aida Montoya como moderadora, que trató del amplio abanico de crítica social que proporciona el escribir novela negra; en El hardboiled és viu, con el maestro Julián Ibáñez (Violentamente pelirroja), Xavier Zambrano (Lleugera sang) y Carlos Augusto Casas (Ya no quedan junglas adonde regresar), con Xavier Borrell como moderador, se subrayó que una novela hard boiled ha de transmitir “olor a miedo” y que lo que menos importa es el argumento.

Mesa redonda Violència física vs violència psíquica, con Noelia Lorenzo, Antonio Parra, Susana Rodríguez y Raquel Gámez. Moderó Sílvia Cantos.

La última mesa de la tarde del sábado, Violència física vs Violencia psíquica, reunió a Susana Rodríguez (Te veré esta noche), Noelia Lorenzo (Corazones negros), Antonio Parra (Dos cuarenta y nueve) y Raquel Gámez (No diguis res). Moderados por Silvia Cantos, los autores opinaron que “la violencia física es más fácil de frenar que la psicológica, que toda violencia conlleva agresión psicológica, que no necesariamente acaba en violencia física”. Y, al final, una evidencia de lo más inquietante, formulada por Raquel Gámez: “La violencia se hereda. Si te has criado en un entorno violento, vas a seguir repitiendo lo que has aprendido”.

Mesa redonda Temes socials en trames policials, con Montse Sanjuan, Emili Bayo, Sebastià Bennasar y Margarida Aritzeta. Moderador: Marc Moreno.

Durante la mañana del lluvioso y casi invernal domingo, los aficionados al género disfrutamos de otras dos interesantes mesas redondas: De la ràdio al llibre y Temes socials en trames policials. En la primera contamos con Màrius Serra y Oriol Comas (este último como “personaje” de La novel·la de Sant Jordi), Oriol Nolas y Ferran Grau (Cazeneuve i la revenja dels desvalguts) y Pep Prieto (Carnada), moderados por Laura González. Han trabajado en la radio o lo hacen los personajes de sus novelas y coincidieron en que actualmente hay mucha autocensura, más que en los años ochenta, y necesitan escribir novelas para poder decir lo que quieren, escudados tras la ficción. La segunda mesa redonda, Temes socials en trames policials, nos trajo a Montse Sanjuan (Memòria mortal), Emili Bayo (Més que ràbia), Sebastià Bennasar (Hotel Metropole) y Margarida Aritzeta (Rapsòdia per a un mort). Moderó Marc Moreno, comisario de Vilassar de Noir, escritor y editor de Llibres del Delicte. Para Emili Bayo “buena parte de la literatura está basada en la rabia que nos produce contemplar la desigualdad y la injusticia del mundo en que vivimos”. Y es que nuestros escritores hacen novelas que reflejan la conflictividad social, el mundo de los marginales y marginados, los muchos prejuicios que tenemos… y para todo ello utilizan los esquemas de la novela policiaca. ¡Suerte tenemos de ellos!

Antonio Iturbe «cara a cara» con Víctor del Árbol.

Como novedad, esta cuarta edición de Vilassar de Noir nos ha traído estimulantes “Cara a cara” con destacadas plumas literarias de nuestro país. Además del escritor francés Marin Ledun, los aficionados al género hemos disfrutado de la presencia de Carlos Augusto Casas (Ya no quedan junglas a donde regresar), Víctor del Árbol (Por encima de la lluvia) y Jordi Dausà (Lemmings), sin olvidar la presentación de la biblioteca personal de Andreu Martín, el homenaje a Manuel de Pedrolo como escritor de novela negra, a cargo de Anna Maria Villalonga, comisaria del Any Pedrolo, y Margarida Aritzeta, y la conversación entre Kiko Amat y Dani Osca sobre la vida y obra de Edward Bunker (1933-2005), el delincuente que escribía y para el que “escribir se había convertido en la única posibilidad de escapar del cenagal de mi  existencia”. “No hay bestia tan feroz fue la primera novela que le publicaron, pero la séptima que escribió”, explicó Dani Osca.

En cuanto a las presentaciones de novedades negras en las Rodas de reconeixement, citaremos Et diràn que és l’atzar, de Nuria Queraltó; El futbol és així, una antología de relatos negros coordinados por Irene Solanich y JR. Armadàs; Un cadàver inquiet, de Salvador Casas; Contra els homes d’acció, de Marià Veloy; Incognitus, de Antonia Huertas; Golpes, de Pere Cervantes; El peón envenenado, de Ricardo Alia y Asesinato en Miami, de María José Elices.

1ª Roda de reconeixement con Marià Veloy, Salvador Casas, JR. Armadàs y Núria Queraltó. Modera: Albert Calls.

Et diràn que és l’atzar, de Núria Queraltó, reflexiona sobre la pérdida de la libertad personal y el destino de las víctimas y denuncia la falsa moral sexual y religiosa, con el mito de Pigmalión (basado en tomar a una persona y modularla según las propias expectativas y frustraciones) como telón de fondo. El futbol és així reúne “once relatos negros de un autodenominado “dream team” que toman el mundo del deporte rey como referencia”, explicó JR. Armadàs; Un cadàver inquiet, de Salvador Casas, es una adictiva y trepidante “crook-story” o historia contada en primera persona por el delincuente, Ángel Alegre, un personaje inspirado en el amoral Tom Ripley de Patricia Highsmith; La trama de Contra els homes d’acció, de Marià Veloy, arranca con una avioneta lanzando unos panfletos sobre Barcelona con un mensaje críptico “els somiadors cavalquen contra els homes d’acció”. “He escrito esta novela negra en busca de lectores”, confesó el autor.

2ª Roda de reconeixement con Pere Cervantes, Antonia Huertas, María José Elices y Ricardo Alia. Moderadora: Irene Solanich.

La segunda Roda de reconeixements nos trajo Incognitus, segunda novela de Antonia Huertas. Beppa Mardegan, la agente de Europol, vuelve para sumergirnos en dos tramas temporales totalmente distintas. Por un lado, investigará un caso de ciberterrorismo yihadista que puede hacer peligrar una cumbre internacional sobre seguridad en Barcelona y, por otro, intentará descubrir la verdad sobre su madre, acusada de ser terrorista de las Brigadas Rojas y muerta en un atentado atribuido a esa organización en 1982. Golpes, de Pere Cervantes, nos cuenta en clave de boxeo, el combate existencial de Alfa, un policía en libertad condicional a la espera de juicio. La novela, basada en un hecho real, nos habla de la pérdida de identidad de un hombre que cree firmemente que “no toda persona que comete un delito es un delincuente”. En El peón envenenado, de Ricardo Alia, una partida de ajedrez implica la muerte de inocentes por cada pieza capturada por un temible asesino en serie. La novela se divide en tres historias con tres  tramas temporales (2003, 1970 y 1937) que confluirán hasta un inesperado final. Por último, en Asesinato en Miami, ópera prima de María José Elices, Josep Smith, un policía estadounidense de raíces catalanas, investigará un supuesto suicidio en Miami, mientras trabaja en el caso de un temible asesino en serie que actúa por todo el país. “Soy lectora de novela negra desde siempre y al final me animé a escribir a ver qué pasaba”, confesó la autora.

Y, junto a la literatura, el cine negro estuvo presente en el Cicle de curts, con Clandestí, Cunetas y L’escarabat al final del carrer, este último aderezado con generosas dosis de humor negro, y una película negrísima de terror cibernético, Framed, con su estética gore y su crítica demoledora a la enfermiza búsqueda de “viralidad” en las redes sociales.

Nuestras felicitaciones a los organizadores por un festival, Vilassar de Noir, que ya se ha convertido en uno de los referentes del género negro en nuestro país. ¡Volveremos en 2019!

Deja un comentario