Olga Mínguez Pastor y Miguel Ángel Díaz Ortega, en la presentación de La absurda existencia de Dalila Conde, en la librería SomNegra, de Barcelona.

“Sólo en Barcelona contabilizamos de 25 a 30 sectas”, alertó Olga Mínguez Pastor, ganadora del VII Premio Wilkie Collins con su ópera prima, La absurda existencia de Dalila Conde, presentada en la librería SomNegra, de Barcelona, el viernes 23 de noviembre.

Esta es la primera novela de Olga Mínguez, que compagina su trabajo de profesora de Historia en secundaria con la narrativa (especialmente el relato) y la dramaturgia teatral. “En este caso no podía escribir un relato corto porque quería tocar distintos temas. En primer lugar, el de las sectas, que parece que no existan, pero sí; en segundo lugar, el de la violencia de género contra la mujer; y otro tema importante que aparece en mi novela es el de la sexualidad del protagonista, un inspector homosexual, que sufre el constante desprecio de su padre”.

Olga Mínguez Pastor

La absurda existencia de Dalila Conde arranca con la aparición del cadáver de una mujer en el madrileño parque de El Capricho. Su nombre, Dalila Conde. La causa de su muerte: una estocada en la nuca. Sus labios, sellados por una perfecta cruz griega de color rojo. El crimen parece tener relación con el espeluznante caso de las niñas de la cruz, adolescentes que han sido secuestradas y que, al cabo del tiempo, aparecen asesinadas. El inspector jefe Leonardo Vélez, que no pasa por su mejor momento, se hará cargo de la investigación con el objetivo de descubrir al criminal o criminales y salvar a la cuarta niña de la cruz, que continúa secuestrada.

“Aunque haya un perfil más proclive a que una persona sea absorbida por una secta, como una autoestima baja, la necesidad de sentirse valorada y lazos familiares precarios o inexistentes, lo cierto es que todos tenemos nuestros momentos de bajón, y si entonces aparece alguien que te dice lo que quieres oír, es relativamente fácil quedar atrapado en una secta. Todas funcionan con un patrón básico, aunque cada una tiene sus particularidades”, explicó la autora.

La violencia de género contra la mujer es otra de las cuestiones que plantea la novela. “Quería reflejar el problema desde el principio, cómo se gesta y cómo termina, así que muestro todos los pasos de esta lacra social, empezando por el intento de implantar el control psicológico hasta el final”, reveló. Y en cuanto a la homosexualidad del protagonista, se trata de normalizar la presencia de personajes LGTBI en la novela negra y de denunciar la homofobia presente en nuestra sociedad a través del género.

Escritora de mapa, “pues no empiezo a escribir hasta que lo tengo todo pensado”, Olga Mínguez Pastor nació en Elche en 1979. Es licenciada en Historia por la Universidad de Alicante y compagina su trabajo como profesora de secundaria con la literatura y la dramaturgia teatral. Ha participado en varias antologías de relato, con Ediciones Irreverentes y MAR Editor, tales como Antología del relato negro V, Mujeres en la Historia 3, Lisboa, Regreso a un mundo feliz, Casa de fieras, 2009-C Rusia y la URSS en la ciencia ficción, Londres, Somos diferentes o Antología de monólogos de autoficción. En 2016, su obra Victoria viene a cenar fue galardonada con el XI Premio de dramaturgia El Espectáculo Teatral. La absurda existencia de Dalila Conde, publicada en 2018, es su primera e impactante novela y tendrá continuación.

La absurda existencia de Dalila Conde, una novela negra que nos previene para no caer en la trampa de un enemigo invisible y silencioso. ¡No os la perdáis!

 

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