Premios Emmy

El próximo 25 de agosto se celebrará en la ciudad de Los Ángeles la gala de los Premios Emmy que la industria de la televisión estadounidense concede cada año a las mejores series televisivas. Seis series compiten para alzarse con la categoría reina de mejor serie dramática y las dos grandes favoritas, Breaking Bad y True Detective, están instaladas de lleno en el género negrocriminal.

Sin embargo, las cuatro candidatas restantes andan sobradas de elementos que nos remiten al lado más oscuro del ser humano. Destacamos Mad Men, cuyos últimos episodios emitirá Canal Plus en 2015. Mad Men cuenta la historia de Don Draper (Jon Hamm), un publicista estrella del New York de los 60. A través de sus personajes, la trama aborda temas tan interesantes como el fraude de identidadDon Draper, en realidad Dick Whitman, suplantó al verdadero Draper cuando luchaba en la Guerra de Corea para volver a casa anticipadamente-, el alcoholismo, el sexismo, la homofobia y el racismo, entre otros problemas que, según Matthew Weiner, el creador de la serie, nos preocupan en la actualidad, pero no se debaten abiertamente.

Y qué decir de Juego de tronos, con sus aventuras medievales y sus luchas sangrientas por el control del Trono de Hierro, basada en la serie de novelas Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin, o de Downton Abbey, que describe la vida de una aristocrática familia británica y sus criados en las primeras décadas del siglo XX. Aquí, la historia se inicia con el hundimiento del Titanic en 1912 y la muerte del heredero de Lord Robert Crawley. La llegada de Mathew Crowley, joven abogado de Manchester y nuevo heredero –imprescindible para que la familia continúe disfrutando de sus bienes- no será del agrado de todos los protagonistas.

House of Cards, que nos transporta a un mundo de avaricia, sexo y corrupción en la ciudad de Washington, está protagonizada por el congresista estadounidense Francis Underwood y su esposa Claire, y cierra la lista de las series dramáticas nominadas a los Premios Emmy 2014. En cuanto a Breaking Bad, aclamada por crítica y público, se despidió esta temporada tras culminar la transformación de Walter White (Bryan Cranston), de anodino y honesto profesor de química en uno de los más temibles capos del narcotráfico en Nuevo México, mientras que, en True Detective, acompañamos a los detectives Martin Hart (Wooody Harrelson) y Rustin “Rust” Cohle (Mathew McConaughey), de la policía de Luisiana, en sus peripecias durante diecisiete años para cazar a un temible asesino en serie.

Cualquiera de ellas puede ser la ganadora del Emmy 2014 a la mejor serie dramática. Aunque el galardón solo puede ser para una, ¡Suerte a todas!

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