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Un triángulo amoroso, dos tramas paralelas, un misterio desvelado. Esto y mucho más espera al afortunado lector seguidor de las aventuras del inspector Héctor Salgado en Los amantes de Hiroshima, la novela negra que cierra la trilogía iniciada con El verano de los juguetes muertos (2011) y Los buenos suicidas (2012). Mucho Más Que Un Libro asistió a la presentación del libro, obra de Toni Hill, el sábado 15 de noviembre en la librería Negra y Criminal, de Barcelona.

Carlos Zanón, poeta y autor de las aclamadas novelas negras Tarde, mal y nunca (2009), No llames a casa (2012) y Yo fui Johny Thunders (2014), y Toni HIll, escritor barcelonés autor de la trilogía de Héctor Salgado, acompañados por el librero Paco Camarasa, nos hablaron -sin dejar de mantener la intriga– de Los amantes de Hiroshima / Els amants d’Hiroshima, en un ambiente agradable y relajado donde no podían faltar el vino y los clásicos (y suculentos) mejillones de los sábados.

Para Carlos Zanón, «Los amantes de Hiroshima va más allá de la novela negra…, nos habla de personajes que buscan su lugar en el mundo, de los problemas del aquí y ahora…, de las familias, y también de los misterios que plantea la trama de las dos primeras novelas y que, en esta, se van aclarando». Añadió «que Toni es muy respetuoso con la historia y con el lector. Hace dos años ya tenía casi escrito el libro… y habría gustado, pero casi, casi lo reescribió». Toni Hill (Barcelona, 1966), licenciado en psicología, traductor y escritor, publicó su primera novela, El verano de los juguetes muertos / L’estiu de les joguines mortes, en 2011, y obtuvo un gran éxito de crítica y público. El libro inició la serie protagonizada por el inspector Héctor Salgado, un policía humano que investiga unas muertes inexplicables mientras vive angustiado por la desaparición de su ex esposa, Ruth.

Amantes Hiroshima

A Toni Hill le gusta «contar historias de gente normal y no de grandes mafiosos» y se declara muy satisfecho con el resultado de los dos últimos años de trabajo que han desembocado en Los amantes de Hiroshima. «Cuando empecé a escribir la serie tenía claro que quería dar un tema de fondo a cada una de las novelas» -afirma-. Así, El verano de los juguetes muertos es una «novela de familias», mientras que Los buenos suicidas se centra en «el mundo laboral y en las relaciones que se establecen entre los compañeros de trabajo». Tal como sugiere su título, Los amantes de Hiroshima, ambientada en mayo de 2011 con las protestas del 15-M como telón de fondo, nos presenta el tema «del amor y el desamor y de la dificultad de algunas personas para aceptarlo».

La historia de Los amantes de Hiroshima sitúa la acción en dos planos temporales, 2004 y 2011. En 2004, se celebró en Barcelona el Fórum Universal de las Culturas y la «burbuja inmobiliaria» se encontraba en su apogeo. 2011 significó el inicio de la etapa más virulenta de la crisis económica, aunque «el gobierno de turno aún lo negaba con su proclamación de los «brotes verdes». Y para Héctor Salgado y su equipo, 2011 también significa la apertura de una investigación para descubrir qué sucedió a dos cadáveres que, envueltos en un sudario de flores, aparecen abrazados y sepultados junto a una gran cantidad de dinero. ¿Podría tratarse de una joven pareja de amantes que desapareció siete años atrás?

Este y otros misterios, como el de la desaparición de Ruth en la primera novela de la serie, se desvela en esta última parte de la trilogía, que no nos perderemos.

Aunque contendremos nuestra impaciencia y -tal como se nos ha pedido- leeremos toda la novela, sin empezar por el final.

¡Mientras, brindamos por el éxito de Toni Hill y deseamos larga vida al inspector Héctor Salgado!

 

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