Con Salvador Casas en la presentación de Un cadàver inquiet en la librería La Impossible, de Barcelona.

Un protagonista amoral y asesino ocasional que despierta la simpatía del lector. No hablamos de Tom Ripley, el personaje creado por Patricia Highsmith, sino de Ángel Alegre, pintor artístico por vocación y mediador de profesión, protagonista de Un cadàver inquiet, cuarta novela negra de Salvador Casas. Mucho Más Que Un Libro tuvo el placer de conversar con el autor sobre una trepidante historia de crímenes y suplantación que llevará al protagonista a hacerse pasar por quien no es para intentar salir bien librado de un embrollo colosal. Fue en la librería La Impossible, de Barcelona, el miércoles 6 de febrero.

Un cadàver inquiet fue finalista del III Premi Memorial Agustí Vehí Vila de Tiana. La novela arranca con el intento fallido de mediación de Alegre en la separación de una amiga de su pareja. Orlando Pomar, el violento esposo, un venezolano implicado en el tráfico de drogas, resulta muerto en un enfrentamiento con el mediador. A partir de ese momento “los problemas del protagonista se multiplican por tres. Por un lado, es urgente deshacerse del cadáver, y también hay que evitar que los colegas mafiosos de Pomar (pertenece al temible “Cártel de los soles”) descubran que ha muerto y que Alegre ha sido la mano ejecutora. El tercer problema es evitar que el crimen sea descubierto por la policía catalana”, explicó Salvador Casas.

Aunque en esta ocasión, Salvador Casas sitúa el escenario principal de la acción en Girona y Barcelona y no nos hará viajar tanto como en sus novelas anteriores (Lisboa en L’Impostor accidental y el Brasil de 1960 en Samba per a un difunt), tampoco dejará al lector sin un punto de road movie para acompañar a Ángel Alegre en sus peripecias para salvar la piel. En Un cadàver inquiet, el cuerpo sin vida de Pomar recalará en algún punto de la idílica Costa Brava, y el protagonista efectuará viajes a Berlín y Amsterdam y a la ciudad francesa de Clermont-Ferrand y el Canal du Midi en busca de coartadas creíbles y, también, para deshacerse de los cadáveres que va dejando a su paso.

Ángel Alegre suplantará a Pomar y mentirá descaradamente para engañar a Luzdivina, la madame del burdel Lady Godiva, y a los mafiosos “amigos” del venezolano, integrantes del “Cártel de los soles”.  “Nada le detendrá. Asesinará sin ningún tipo de remordimiento cuando sea necesario tal como lo haría el criminal, en una evocación de “El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde”, de RL Stevenson, y traspasará la delgada línea que separa el bien del mal, a partir de la cual delinquir y matar es cosa fácil, como decía Patricia Highsmith, una de mis autoras favoritas”, reveló Casas.

Nacido en Santa Coloma de Farners (Girona), Salvador Casas es aficionado a la novela negra desde muy joven y sus autores de referencia son los clásicos del género: Patricia Highsmith, John Le Carré, Graham Greene, Raymond Chandler y Dashiell Hammett, aunque también se siente influenciado por escritores portugueses, especialmente por Fernando Pessoa y sus heterónimos (Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Bernardo Soares y Ricardo Reis). Desde 2001 ha cursado diferentes cursos de escritura y en 2006 publicó Temps difunt, su primera novela, ganadora del VII premi literari del Col·legi d’advocats de Mataró. Le siguieron L’impostor accidental (2007) y Samba per a un difunt (2017). Un cadàver inquiet ha sido publicada con el número 38 en la colección Crims.cat de Editorial Alrevés y fue presentada en la 36 Setmana del Llibre en Català. Pertenece al grupo literario Verum Fictio.

Un cadàver inquiet, una “crook story” o novela contada desde el punto de vista del delincuente, que te atrapará desde la primera hasta la última página. ¡No te la pierdas!

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