¡Los Premios en Cartagena Negra 2026!

Cartagena Negra prepara la celebración de sus XII Jornadas de Literatura Negra, Policiaca y de Misterio que se celebrarán del 6 al 12 de septiembre en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy. Como cada año, los “adictos” al género negro disfrutaremos de atractivas actividades y de las entregas de premios, repartidos a lo largo de los días de duración del festival. El martes, 8 de septiembre, tras la entrevista negra con la escritora y editora Alicia Arés, entrega del III Premio de Honor Cartagena Negra a Julián Ibáñez, creador de Bellón, “un personaje inolvidable, buscavidas con la cara dura y el corazón blando”, protagonista de muchas de sus novelas. Y, para redondear la jornada, entrega del VIII Premio de Novela Icue Negro. ¡No os lo podéis perder!

El viernes 11 de septiembre, a las 22:00 h en Mister Witt Cafetería, asistiremos al tradicional concurso de microrrelatos en vivo “Deje aquí su sombrero” y el sábado 12, a las 17:00 h, entrega del X Premio de Cortometrajes Cartagena Negra y proyección del cortometraje ganador (recordamos los finalistas: “Polígono X”, de Nestor López; “Cara de cona”, de Guillermo Oliveira y “No era así cómo lo recordaba”, de Marco Oliva). Seguimos con la entrega de premios a las 18:30 h del III Premio de Novela Philip Marlowe a Andrés Cortés Caballero por su novela “La playa de cristal”, para terminar a las 21 h con la entrega del X Premio de Novela Cartagena Negra y clausura del festival. Os recordamos las novelas finalistas al Premio Icue Negro y al Premio Cartagena Negra. Para el VIII Premio Icue Negro las novelas finalistas son: El negocio, de Susana Jódar; La mano de Fátima, de Pedro Díez Martín; Astrágalo, de Juan Antonio López y Cadáveres con código QR, de Antonio Rubio. Donde nacen las bestias, de Pedro Feijoo; Matacrías, de Alberto Puyana y Amoniaco, de Carlos Augusto Casas, optan al X Premio de Novela Cartagena Negra.

La playa de cristal, de Andrés Cortés Caballero, publicada por Dokusou Editorial, nos presenta a un inspector de policía, Salvador Ariza, al borde del abismo. Ariza regresa a Motril para hacerse cargo de dos hijas a las que apenas conoce. Su frágil equilibrio se rompe cuando el cadáver de una joven aparece en Playa Granada, bajo la lluvia, sin zapatos y con una marca en el cuello. A este crimen se suceden otros. Mientras el asesino avanza entre las sombras de la Costa Tropical, Ariza deberá enfrentarse al caso más oscuro de su carrera.
Seguimos con las novelas finalistas al VIII Premio Icue Negro. El negocio, de Susana Jódar (Maeva Ediciones) plantea si existe o no el crimen perfecto. Marcos, empleado del servicio de recogida de basura en Oviedo, recibe sobres con dinero con un único requisito: hacer la vista gorda cuando realizan cierto tipo de recogidas. Él sospecha que se trata de cadáveres. Iva, una investigadora privada bastante caótica en su vida personal, es contratada por una mujer que no sabe nada de su nieta desde hace semanas.

En La mano de Fátima (Editorial ExLibric), Pedro Díez Martín nos transporta al Madrid de 1980. Cuando un ratero yonqui abre una caja de zapatos y se topa con algo inesperado, lo que parecía otro día normal de chanchullos se convierte en una carrera contrarreloj para resolver un secuestro con tintes de novela negra, guiños de humor canalla y más giros que una noria en mal estado. En esta novela coral, comedia negra disfrazada de thriller, nadie es tan inocente como parece… ni tan listo como cree ser.
Astrágalo (Editorial Fanes), de Juan Antonio López, sitúa la acción en Astrágalo, un pequeño pueblo de la sierra de Guara, donde aparece el cuerpo sin vida de un maestro de escuela recién jubilado. Tres disparos a bocajarro. Ninguna pista clara. El caso recae en el inspector Fabián Laguna, que regresa a su pueblo natal tras décadas de ausencia. Lo que empieza como una investigación rutinaria pronto se convierte en un viaje a las sombras del pasado.
En Cadáveres con código QR (Edit. Círculo Rojo), de Antonio Rubio, la tranquila y rutinaria vida de un veterano médico forense y de una joven profesora universitaria de criminología se ve alterada por la aparición de unos cadáveres que tienen en común un elemento inquietante: cada uno de ellos lleva un código QR. A través de estos códigos se accede a unos extraños vídeos que despiertan la sospecha de la existencia de un asesino en serie.

Seguimos con las novelas finalistas al X Premio de Novela Cartagena Negra. Iniciamos nuestro recorrido con Donde nacen las bestias (Ediciones B), de Pedro Feijoo, un adictivo thriller que nos recuerda la Galicia más feroz y descarnada. Año 2023. Aparece un hombre asesinado salvajemente a dentelladas. El crimen recuerda a los cometidos por el legendario Romasanta, el primer asesino en serie de nuestra historia. La investigación llevará al inspector Mateo Romano hasta las entrañas del valle en el que todavía se habla de la bestia que habita en las profundidades del bosque.
En Matacrías (Kaizen Editores), del gaditano Alberto Puyana, el hallazgo de los cadáveres de dos adolescentes, junto a la desaparición de una tercera, ha sembrado el terror en Cádiz. Que ambos cuerpos, además, hayan aparecido con una corbata anudada en sus cuellos, aviva la idea de que el responsable es un asesino en serie a quien la prensa sensacionalista ya ha bautizado: el Matacrías. Cecilia Kerr, la nueva comisaria, no duda en solicitar la ayuda del ex inspector Ramiro Galiana para tratar de encontrar a la chica desaparecida antes de que sea demasiado tarde.
Amoniaco (Ediciones B), de Carlos Augusto Casas, nos cuenta la historia de Isabel, una mujer que lleva años trabajando como asistenta para distintas casas adineradas de Madrid. Un día, en un arrebato de rabia mata a una de esas mujeres ricas de buen vestir y malos modales. Ese acto tan atroz la hace sentir más especial y viva que nunca, tanto que no piensa parar… El lector será incapaz de separarse de estas páginas repletas de odio, realidad y justicia.
¡Mucha suerte a todos!