Montserrat Espallargas, Montse Sanjuan y Marta Alòs en la llibreria Ona, de Barcelona.

“En catalán matamos tan bien como los escritores de países donde hace mucho frío y se come muy mal”, afirmó rotundamente Sebastià Bennasar, periodista, escritor y director de la colección de novela negra en catalán Lo Marraco Negre. Y así lo atestiguan los títulos publicados de la nueva colección, entre los que figuran El Clan de Sa Ràpita, de Montserrat Espallargas, Memòria mortal, de Montse Sanjuan y Ulls maragda, de Marta Alòs, presentados por estas tres damas negras en la llibreria Ona, de Barcelona, el martes 12 de junio.

Tras la creación de Crims.cat por la editorial Alrevés en 2012 y de Llibres del Delicte en 2013 de la mano de Marc Moreno, la editorial leridana Pagès Editors pone en marcha Lo Marraco Negre, dirigida por Bennasar y demuestra que la novela negra en catalán goza de buena salud. Nueve títulos publicará la colección en su primer año de andadura, que arranca con la reedición de Es vessa una sang fácil, de Manuel de Pedrolo, en el centenario de su nacimiento. Y, como curiosa y feliz coincidencia, destacamos que las autoras de los primeros títulos presentados en Barcelona inician su nombre con la letra “M” como la “M” de Manuel de Pedrolo y la “M” de Marraco. ¡Qué casualidad!

¿Qué destacaríamos de cada una de las novelas presentadas por este Trio de damas negras? Del Clan de Sa Ràpita, XXVIè Premi Ferran Canyameres de Novel·la, su coralidad con cinco voces narrativas y cinco puntos de vista diferentes (los tres vicerrectores, la esposa y la amante del muerto) y el uso de la lengua mallorquina; de Memòria mortal, que vamos por el tercer caso de la sargento de los Mossos d’Esquadra Anna Grimm, un personaje que se consolida en nuestra novela policiaca y la duda de que pasará con los personajes en la siguiente entrega de la serie, y de Ulls maragda, la fuerza de las imágenes en esta primera novela negra de Marta Alòs.

El Clan de Sa Ràpita arranca con el asesinato del rector de la Universitat de les Illes Balears y la novela concibe este crimen como “un hecho meritorio y no reprobable por la personalidad del asesinado”, explicó Montserrat Espallargas, quien también añadió que “quería hablar del colectivo universitario, hasta ahora poco cuestionado y también del fracaso de las ansias revolucionarias de mayo de 1968”. De hecho, el slogan “quien hace la revolución a medias, acaba cavando su propia tumba” define lo que es el rector asesinado, un individuo vacuo y ambicioso que no aporta nada a la sociedad. Las cinco voces narrativas se encadenan una tras otra y la narración avanza en círculos concéntricos como las imágenes de un sueño, mientras el lector intuye que “la verdad no existe y que todo es relativo”.

Memòria mortal, protagonizada por la sargento de los Mossos d’Esquadra, Anna Grimm, natural de Begur, un idílico pueblo de la Costa Brava, parte del asesinato de los joyeros Boronat, muy conocidos en Lleida y de la investigación de la muerte veinticinco años atrás del hermano pequeño de Pau Caralt, uno de los agentes de Anna Grimm. La trama se mueve entre pasado y presente (desde los años 20 y 30 del siglo XX hasta la actualidad) y quiere transmitir dos cosas al lector: “La primera es que hagamos lo que hagamos, siempre buscamos una justificación, y la segunda, pensar qué ocurre con los que han perdido a un ser querido en circunstancias traumáticas… cómo reaccionaron… qué les pasó…”, reflexionó Montse Sanjuan.

Ulls maragda es “una novela muy poliédrica con muchas historias aparentemente inconexas que acaban encajando entre sí”, explicó Marta Alòs, escritora que debuta en el género negro con este relato que sitúa la acción principalmente en la ciudad de Lleida. La novela arranca con el hallazgo del cadáver de Mariona Costa, becaria de la Universitat de Lleida a la que han arrancado los ojos, y la historia incluye tres tramas desarrolladas entre 1870 y 2016. Un mosso d’esquadra, el agente Roure “guapo y soltero”, según la autora, investigará el caso en una ciudad (Lleida) “donde la niebla oculta tanto a los asesinos como a los asesinados y donde, aparte de los personajes de ficción, aparecen ciudadanos reales, como el librero, el periodista e, incluso, mi dentista”, confesó Marta Alòs.

¡Tres novelas negras de tres damas negras que no os podéis perder!

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