¡”Sólo una extraña” en Cubelles!

”Sólo una extraña” visitó la acogedora Biblioteca Municipal de Cubelles Mn. Joan Avinyó. el viernes 17 de abril. La novela, de Úna Fingal, publicada por Octubre Negro Ediciones, sitúa la acción en la Barcelona de la década de los cuarenta. Tras la cruenta Guerra Civil que asoló España de 1936 a 1939, Barcelona era una ciudad hundida y atemorizada donde la mayoría solo aspiraba a sobrevivir. De cómo se gestó la novela, los personajes, la estructura narrativa y de muchas cosas más hablamos con la autora largo y tendido el viernes anterior a la gran fiesta literaria de Sant Jordi. ¡Se nos hizo corto!
Acompañada de Núria del Campo Baladà, directora de la Biblioteca Municipal de Cubelles, y de Rosa Querol, de Mucho Más Que Un Libro, Úna Fingal desgranó una historia de ambición, venganza y traición. “Me habría gustado observar cómo se vivía en esos años, viajar en el tiempo, y, como eso no es posible, me documento, aprendo cosas y escribo una historia”. Una historia que nos muestra una Ciudad Condal en blanco y negro, donde unos pocos poderosos se enriquecen con el estraperlo a costa de la miseria de muchos. Es a esta ciudad, tan diferente de la Barcelona de hoy, donde llega Rosalía procedente de Madrid en 1942. Viaja con su hija Dolores, de apenas dos años de edad, pero ello no será obstáculo para que Rosalia, joven, hermosa, muy ambiciosa y provista de una endiablada inteligencia, consiga sus propósitos, aunque ello acarree la desgracia a todos los que la rodean.

La historia, escrita en primera persona, termina en 1962, pero cuenta con la particularidad de que está escrita por tres narradores. ¿Por qué? Úna Fingal argumenta que le costó mucho encontrar la estructura narrativa que precisaba la novela, “pues la primera persona te acerca al lector, pero no lo sabe todo, como es el caso del narrador omnisciente”. Este obstáculo lo solucionó con la inclusión de tres narradores que nos cuentan la historia desde su particular punto de vista en tres partes bien diferenciadas. En la primera, Rosalía explica su versión de los hechos. En la segunda, el inspector de policía Manuel Ramírez, de la Brigada Criminal, matiza la historia de Rosalía y añade nuevos datos. La tercera, que dará voz a un personaje que no desvelaremos, nos llevará hasta 1962 y facilitará al lector el encaje de todas las piezas del puzle.

Son tres narradores, pero la historia que nos cuenta “Sólo una extraña” incluye muchos más personajes, a cuál más interesante. Citaremos a Matilde Gómez de Navas, actriz de teatro de madura belleza, que no se resigna al declive personal “en una época en la que se consideraba “vieja” a una mujer de apenas cuarenta años”, las hermanas Ernestina y Mercedes Fabré, ancianas pertenecientes a la antaño poderosa burguesía barcelonesa, propietarias de la empresa en decadencia “Hilaturas, sedas y algodones Fabré”, los dos hijos de Mercedes (Ramón y Víctor) en permanente discordia, el profesor Jürgen Von Richter, inquietante productor de cine de origen alemán, y muchos otros que nos harán viajar a unos años no muy lejanos, marcados por la hipocresía, la corrupción a gran escala y, sobre todo, por el miedo.
Podríamos decir que “Sólo una extraña” es, primordialmente, una novela de personajes, pero no deja de abordar temas candentes que, en algunas ocasiones, se han prolongado en el tiempo, como el tráfico de bebés y niños y su “venta” a familias pudientes y respetuosas con el Régimen, práctica aberrante que se prolongó hasta los años noventa del pasado siglo. Tampoco podemos dejar de señalar Barcelona como el “nido de espías” de ambos bandos en el que se había convertido a principios de los años cuarenta, cuando todavía no estaba claro el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Y no nos olvidamos de la situación de la mujer durante el franquismo y hasta bien entrada la Transición, necesitada de autorización del padre, marido o tutor para realizar cualquier actividad económica, legal o cotidiana. Una realidad agobiante para buena parte de la ciudadanía, una parte de nuestra historia reciente que no conviene olvidar.

Úna Fingal confiesa que ya se inventaba historias en su más tierna infancia, incluso “antes de aprender caligrafía”. De formación audiovisual, también cursó estudios de Filosofía en la Universidad. Fue actriz y creadora escénica durante veinte años hasta apartarse de los escenarios y platós para centrarse en su creación literaria a partir de 2016. Hasta la fecha, ha publicado, entre otras, las siguientes novelas: La canción del bardo (2016), En sueños fue (2019), Apágame (2020), La princesa de Whitechapel (2021), El diablo tiene nombre de mujer (2021), La última frontera (2021), y Tú, tan lejos (2023). Sólo una extraña, publicada en 2025 por Octubre Negro Ediciones, a medio camino entre novela histórica y novela negra, narra una época oscura de nuestra historia reciente, una época que conviene no olvidar.
Ahora que llega Sant Jordi, la festividad del libro y la rosa, ¡No os la perdáis!