Ángels Sóar

Jordi Pijoan-López nació en Tortosa en 1970, pero en 1991 se trasladó a Barcelona para cursar estudios de Arqueología Prehistórica, disciplina en la que cuenta con numerosas publicaciones. Como escritor ha cultivado diversos géneros y cosechado varios premios, entre ellos el III Concurs de Conte JoEscric.com, en 2006, con Una combinació prohibida. Debuta como escritor de novela negra con Tu no m’estimes (2008), escrita a cuatro manos con Manel Barrera, con quien también escribirá Sang Culé en 2009, novela finalista de los Premis Brigada 21 a la Millor Novel·la en Català. En 2010, publica el libro de relatos Mitja dotzena d’ous y, junto a otros dieciséis escritores catalanes, participa en la antología Crims.cat.2.0 coordinada por Àlex Martín Escribà y Sebastià Bennassar. A su vez, junto a Fede Cortés, coordina Clio assassina, antología de diez relatos negros escritos por autores de novela histórica. Els àngels de Sóar, su última obra, es una ambiciosa novela de cerca de 800 páginas con una fuerte carga de denuncia social, extraordinario resultado de  tres años de trabajo y de investigación exhaustiva.

¿Qué lleva a un arqueólogo a convertirse en escritor de novela negra?

Quizás la pregunta debería ser a la inversa, puesto que antes escribí literatura que no derivé por los derroteros de la arqueología. A pesar de todo, el género negro, crimen y arqueología están más emparentados de lo que parece en una primera instancia; la investigación arqueológica sigue pistas a partir de restos materiales, analiza el espacio humano, reconstruye situaciones, saca unas conclusiones sobre procesos… tal cual hace un comisario… Quizás, finalmente, mis condicionantes psicológicos fueron los que me llevaron tanto a la arqueología como al género negro. De hecho, también debería reconocer que empecé la carrera de historia sin plantearme la especialización en arqueología e hice mis primeros pinitos en las letras sin saber que el mayor volumen de mi obra estaría encajada en el género negro... Cosas de la vida, en las cuáles uno se acomoda…

Sang Cule- Tu no m'estimes

Tras Tu no m’estimes y Sang Culé vuelves con una novela totalmente diferente en cuanto a temática y extensión. ¿Qué te impulsó a escribirla?

También el tema me llegó sin que fuera a buscarlo… Me refiero al tema de una posible conspiración detrás de la expansión del SIDA en el mundo… Todo surgió de forma casual, a partir de un amigo gay que temía haberse podido contagiar después de haber mantenido contacto con un seropositivo. A raíz de las charlas mantenidas con él, hasta que finalmente (¡por suerte!) se descartó el contagio, me enteré de muchos aspectos sobre la enfermedad, su historia, el contexto en qué aparece… Yo también busqué un poco por internet… Casualmente, en esa temporada vi la famosa película sobre la vida de Harvey Milk y mi mente suspicaz (como la de cualquier amante del género negro…) ató cabos entre diversas circunstancias, tanto como para plantear una novela.

El punto de partida general sería que los primeros contagios de VIH (teniendo en cuenta su lento proceso de incubación) se debieron producir coincidiendo con el asesinato del líder gay de San Francisco… Yendo más allá, ¿era posible que un hecho y otro formasen parte de una conspiración para destruir el movimiento por los derechos civiles de la comunidad gay, muy potente en ese momento? Me pareció fascinante la hipótesis, pero en ese momento la planteaba simplemente como una buena ficción que daría de sí una novela de doscientas páginas… El problema empezó en el momento de la recogida de información histórica para contextualizar la trama… Allí me di cuenta de que alrededor del surgimiento del SIDA pasaron muchas cosas extrañas, que había cosas que no encajaban, demasiada gente que se alegraba y que se beneficiaba de la enfermedad… En otras palabras, había tantas casualidades que al final lo que se me hizo difícil fue descartar una conspiración como la que planteaba, como también se me hizo imposible el limitarme a doscientas páginas para explicarlo todo: una trama conspirativa muy compleja que abarca diversos intereses y grupos de poder.

Jordi Pijoan-López, ONUSIDA

Els àngels de Sóar no deja títere con cabeza y arremete contra el poder político y económico, el fanatismo religioso, los grupos de presión, los grandes organismos internacionales, las corporaciones farmacéuticas y alimentarias, y otros implicados en una larga lista de “crímenes contra la humanidad” ¿podrías explicarnos el proceso de documentación que has seguido para escribir la novela? ¿Cuánto hay de realidad y cuánto de ficción?

Ha sido un proceso costoso, tanto de tiempo empleado como de dificultad para encontrar la información, aunque lo peor ha sido determinar los criterios para discriminar qué información es la buena y cuál la mala. Se dicen muchas tonterías alrededor de conspiraciones, también alrededor del SIDA… Al final han sido tres años consultando por internet, leyendo libros -de historia del movimiento gay, de África (mucho de África…), de religión, de medicina… algunas novelas incluso, para inspirarme… ¡La Biblia!-. También he visitado dos escenarios de la novela: Ginebra y Múnich. Y por último, también sopesé a otros autores que plantean conspiraciones similares alrededor del SIDA, aunque de la mayoría de estos he aprovechado entre poco y nada…

Respecto a la tesis que planteo, es mayormente original y por lo que hace a la información de fondo, toda es documentada y cierta, aunque parezca ficción; ¿quién se creería por ejemplo que posteriormente a la II Guerra Mundial, en Estados se organizaron sendos programas de experimentación con humanos para evaluar las posibilidades del control de la mente? De película, ¡pues no! Lo atestiguan las hemerotecas y los informes del Comité Church, que desveló todo esto y mucho más por allá en los años 70… Todo oficial. Busquen, busquen, aunque sea por internet, que es todo público. Y como eso, toda la información de contexto que pongo en la novela. Yo diría que en mi novela no hay ficción más allá de la propia historia concreta de los personajes literarios que creo, ya que la posibilidad de una conspiración detrás de la expansión del SIDA es más que plausible; estoy casi seguro, visto lo visto en estos tres años, que la historia real no puede desviarse mucho de la que planteo.

Como comprenderás, sintetizar toda esta información de contexto en la mente e intentar hilvanarla en una trama de novela negra, ha llevado lo suyo. A pesar que la ficción literaria era un recurso, en ningún momento olvidé que estaba haciendo literatura y que debía cumplir los criterios de calidad literarios. Creo que he salido airoso cumpliendo en este sentido y que ha salido género negro puro dentro de los cánones.

01 - Barcelona

Barcelona. Manuel Clavero

La muerte natural del diplomático estadounidense Charles Slott, afincado en Barcelona y tío político del empresario Miquel Garriga, es el punto de partida de una serie de sucesos que desencadenarán una investigación apasionante y muy peligrosa ¿Decidiste el desarrollo de la trama y el final de la novela antes de empezar a escribir?

La verdad es que no… Como te decía antes, la novela pretendía tener unas doscientas páginas y como estructura, partir de Barcelona, ir a San Francisco y volver a Barcelona… Solo me planteaba una conspiración de fanáticos que asesinaban gays, pero la realidad que encontré era mucho más amplia, como te explicaba. Igualmente como está constatado que aviones de la CIA transportaban heroína de Vietnam para venderla barata en los guetos negros de Estados Unidos y anular las bases populares de los Panteras Negras (el grupo marxista cuasiguerrillero que en los 70 luchaba por los derechos de la comunidad negra), se pudo crear una epidemia entre la comunidad gay con los mismos objetivos.

De hecho, lo constatado es que el SIDA sirvió para desarticular el movimiento gay durante todo el mandato Reagan, y el cerdo de Reagan no hizo nada para luchar contra la enfermedad en todo su mandato; no lo digo yo, lo dicen los diarios de la época y la brillante crónica de Randy Shilts (And the band played on) sobre los primeros tiempos del SIDA. Delante de esto, ¿cómo podía ser tan indecente de quedarme en una novelita de doscientas páginas apta para leer en el metro? La historia real me abdujo y no pude parar, en parte muy a mi pesar. De hecho, en un momento dado, tuve que borrar unas sesenta páginas del primer viaje a San Francisco que aparece en el libro y reemprender de nuevo la historia con la nueva información recogida.

Dos hombres y una mujer: un empresario barcelonés no muy valiente y menos cínico de lo que pretende aparentar, la hermana del finado, ferviente seguidora de los “Santos de los Últimos Días” –más conocidos como mormones- y un detective privado fuerte y atlético que esconde un secreto, son el peculiar trío protagonista de Els ángels de Sóar ¿Por qué estos personajes? ¿Te inspiraste en alguien real?

Ahora podría decir que evité crear personajes arquetípicos, como se ha puesto de moda entre cierto pedanterío escritoril que nos inunda por momentos, pero de lo que sí que hui fue de crear superheroes que solucionan cosas; en este sentido, Miquel Garriga, personaje narrador de la historia en primera persona, es un individuo miserable y mezquino que es tolerante con la realidad en tanto que no le implique; es así que al principio de la historia no es homófobo, pero tampoco es lo contrario… vaya, que se la suda el tema en tanto que no saca ningún provecho, entiéndase que pecuniario. Es decir, que Miquel Garriga constituye, en este sentido, la personalidad del ciudadano medio, que va por la vida a trompicones y la mirada al frente; también su evolución a lo largo de la novela hacia un personaje más humano y empático, arrollado por todo aquello de lo que se va enterando, es una analogía con lo que nos pasa (no sé si a todos, pero sí a muchos) cuando desde el tranquilo lugar que ocupamos en el mundo contemplamos tanta miseria por la canallería de unos cuantos. En definitiva, que Miquel Garriga somos todos y todas, ciudadanos despistados en nuestra cotidianeidad que nos sentimos avasallados cuando delante de nuestras narices cae el velo de la realidad.

Margaret Slott, que en cierta forma es más protagonista que Miquel Garriga en la dilucidación de la trama, representa otro drama diferente, aunque solamente compartido por aquellos cristianos de convicciones firmes. En este sentido, no me identifico con ella desde mi ateísmo convencido, pero no me cuesta entender la contradicción que existe en todas las confesiones cristianas entre el amor incondicional al prójimo por el que advoca Jesús y la obligación con una moral represora y firme que puede derivar a un rechazo, e incluso odio, contra aquellos que no comulgan con tu modo de vida. Aparte de esto, Margaret también me sirve de excusa para salvar a la parte de los cristianos… digamos “buenos”, después de páginas y páginas que me paso dando varapalos a los fanáticos integristas de ciertos grupos cristianos, principalmente protestantes.

04 - San Francisco

San Francisco. Manuel Clavero

Alguno de los protagonistas, como el detective privado Espartac Garcès, son viejos conocidos de Sang Culé, la hilarante novela negra que retrata la sociedad catalana a partir del asesinato del presidente del FC Barcelona. ¿Te gusta dar continuidad a tus personajes a través de tus novelas?

Lo cierto es que, en un primer momento, creé otro personaje detective para Els àngels de Sóar, con un papel muy secundario y de simple apoyo a la trama. Espartac Garcés pertenecía a mis dos novelas previas, Tu no m’estimes y Sang Culé, las cuáles entran dentro del género negro, pero derivaban a menudo hacia el humor (negro mayormente). Y que nos riamos del futbol (el tema central de Sang Culé) y de payasos mediáticos que lo satelizan cuasi es una obligación, pero si iba a tratar sobre el asesinato de más de treinta millones de personas (la epidemia de SIDA) las risas habían de desaparecer, o bien dosificarse de otra forma.

Es por eso que partí de cero en todo cuando me planteo Els ángels de Sóar, personajes incluidos… Sin embargo, a medida que avanzaba el tema, y aprovechando que Espartac Garcés tenía un aire sombrío (más que detective, es una especie de sicario que soluciona problemas como “Míster Lobo” de Pulp Fiction) y era gay, vi que se adaptaba al personaje que necesitaba: un machaca que compensase las carencias de Miquel Garriga y Margaret Slott como “agentes de espionaje” amateurs, si lo que quería era dar verosimilitud a la novela ¿Y quién mejor que un armario de dos metros, atlético, en un camino intermedio entre Nacho Vidal y el ruso que se enfrentaba a Rocky en una de sus enésimas ediciones? Éste es Espartac Garcés.

Margaret Slott, hermana de Charles, decide investigar el oscuro pasado de éste con la ayuda de Garriga y Garcés. Juntos iniciarán un periplo que les llevará de Barcelona a San Francisco, a la miseria de Haití, al interior de la América profunda y de vuelta a grandes ciudades europeas. ¿Es esta una novela de ciudades?

Es una novela mundial en tanto que la epidemia lo ha sido. Sí que aparecen con mayor relieve los escenarios que están más vinculados a los primeros momentos de la enfermedad, por lo que entonces alguien cuestionaría qué pinta Barcelona en la novela; pues tiene todo el sentido. Si a fin de cuentas la enfermedad ha devenido mundial y, hoy por hoy, San Francisco no puede ser más identificada con el SIDA que otro lugar del orbe, podemos partir de donde queramos para seguir la trama de la enfermedad. De hecho, podemos encontrar más pistas de este complot de muerte en la sede de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra que en el propio Haití o Zaire, puntos neurálgicos del primer brote del SIDA, siempre según la teoría oficial (falsa por momentos).

Pero también hay otra razón, más literaria si cabe, para plantear las diferentes partes del libro por ciudades o territorios, y es la eterna simbología del viaje como rito iniciático; en este caso, la iniciación de Miquel Garriga, Margaret Slott y Espartac Garcés (¡y el lector, por supuesto!), que descubren una verdad oculta a través de diferentes “pruebas”.

03 - Haití

Haiti. Manuel Clavero

La lucha por los derechos civiles de la comunidad homosexual en Estados Unidos, los oscuros inicios y la expansión del VIH (SIDA) y sus sospechosas coincidencias con la reciente epidemia de Ebola, la guerra sucia de la CIA y el FBI, la investigación encubierta de armas químicas y biológicas, el saqueo de África y Sudamérica por parte de las potencias occidentales, nazis reconvertidos en respetables investigadores, la implicación de las administraciones estatales en el tráfico de drogas, y el desconocimiento de la población en general sobre la realidad de estos crímenes son objeto de denuncia en Els àngels de Sóar a través de la odisea de los tres protagonistas ¿Cuál es el objetivo principal de esta novela tan negra?

Como novela que es, el primer objetivo (no necesariamente principal) es solucionar momentos de aburrimiento; si de paso el que la lee se informa de las salvajadas que has enumerado en tu pregunta, mucho mejor. Me refiero a que rehúyo ser reivindicativo, mucho menos moralista, pero en parte me pasa como a mi personaje, Miquel Garriga, que una vez me entero de según qué, no puedo callar y dormir tranquilo por las noches. Vamos, que he querido compartir mi estupor… Para que me entiendas, me voy a agarrar a una de las partes de tu pregunta. ¿Sabes quién era Erich Traub? Pues un respetable veterinario que trabajó en nómina del Tercer Reich, investigando en el campo de las armas biológicas. Recibía órdenes directas de Hitler y Himmler. Pues resulta que al final de la guerra, del currículum de este hombre se hace borrón y cuenta nueva y, ya a partir de los 50, es contractado en diversos programas de la FAO, la agencia de la ONU para la alimentación. ¿Te imaginas!? ¡Un exnazi luchando contra el hambre en el mundo! La prueba que vivimos en el 1984 de Orwell y no nos hemos enterado.

Revelador, ya lo digo, pero Dios me guarde de indicar que camino se debe seguir posteriormente a la lectura de Els àngels de Sóar. Que el libro sea como la pildorita roja de Matrix: si quieres saber la verdad, tu eliges si te la tomas o no; si no, siempre te queda la azul y continuar siendo el Miquel Garriga de la página uno de la novela.

05 - Montana

Montana. Manuel Clavero

A pesar de las injusticias y la constatación de una realidad vergonzosa y devastadora, el humor y la ironía están muy presentes en la narrativa de Els àngels de Sóar. ¿Consideras estos elementos imprescindibles para afrontar la maldad en este mundo que nos toca vivir y padecer?

En la novela aparece un humor, pero en la gran mayoría de los casos no es del de hacer reír, sino del de hacer pensar. Hay ironía y sarcasmo allí donde la situación invita a que sean recursos estilísticos pertinentes, pero evito la coña marinera. ¿Cómo me puedo atrever si hablo de un crimen de masas? Sin embargo, también es cierto que si buscamos la verosimilitud en las situaciones descritas, en algún momento tendremos que caer en el humor; el humor está ahí, en la vida cotidiana, irreverente y a menudo agrio, pudiendo aparecer en solemnes entierros donde los presentes piensan más en la herencia que en el muerto…

A pesar de todo, insisto, he dosificado el humor para no caer en la burda tontería. Y con todo, reconozco que la risa puede aparecer en la novela, sobre todo cuando ridiculizo a Miquel Garriga, sus cobardías y prejuicios que se van desmoronando paso a paso, o como en un momento de clímax moral, cuasi heroico… no puede evitar que le brillen los ojos delante del vil metal. También él mismo, como personaje, recorre al sarcasmo en sus conversaciones, impregnadas de cinismo (del filosófico) y desprecio, y por momentos puede hacer reír de patético que resulta. En esta línea, me quedo con la escena en que el comisario Casanova (que investiga la muerte de su tío Charles Slott) le cita en un afterhours gay, sección leather, en el corazón de Barcelona.

06 - Salt Lake City

Salt Lake City. Manuel Clavero

¿Tendrá continuación Els àngels de Sóar?

La realidad es quién lo tiene que demandar… Quizás tiraré piedras sobre mi tejado de hojalata de escritor, y quizás porque es poco confortable me puedo tomar el lujo de soltar la chulería que voy a decir… Espero que se me entienda… De hecho, lo deseable sería que lo que se explica en Els ángels de Sóar no tenga continuidad. Nadie quiere a una panda de cerdos haciendo y deshaciendo enfermedades para enriquecerse y dominar pueblos. Antes, ya en una pregunta lo apuntabas; la actual epidemia de ébola en África Occidental, cerrada en falso, o la más reciente aún de zika, tienen muchos puntos en común con lo que fue y es el SIDA (enfermedad de transmisión sexual, que como tal implica a la reproducción, tercermundista…), pero sobretodo en cómo lo han tratado las instituciones internacionales, las farmacéuticas, las agencias de cooperación, los medios de comunicación (¡gran despliegue mediático con luces de colores!)…

Pero también creo que, precisamente por esas similitudes, la nueva novela podría simplemente consistir en poner ébola o zika allí donde ahora dice VIH o SIDA. ¡Es lo mismo!, mal nos pese, el mismo negocio de unos pocos… y más terrible aún, con la posibilidad que las “epidemias” sean generadas por manos malvadas que responden a ciertos intereses económicos, pero sobretodo políticos.

07 - La Vella Europa

Ginebra. Manuel Clavero

Aquí y ahora. ¿Cuáles son tus cinco novelas negras favoritas?

Uff! Seré rápido como niño que traga un jarabe amargo: Trilogía de Ferran Torrent, empezada con Societat limitada (no ha sido una trampa para que cuente como tres novelas; diré cuatro más); Barcelona Connection, de Andreu Martín (de este hombre diría más de una, pero no haré trampa tampoco…); Los Mares del Sur, de Vázquez Montalbán; Todos muertos, de Chester Himes; y, por último, voy a ser heterodoxo en la concepción de lo que se considera género negro: El nombre de la rosa de Umberto Eco (casi lloré por su muerte reciente). ¿Has visto?, ¡ni un solo sueco! (no ha sido buscado, aunque tampoco está mal lo que hacen esos vikingos y vikingas).

Por último, háblanos de tus proyectos de futuro…

El más inmediato es dar a conocer Els àngels de Sóar; me pienso centrar mucho en eso, dando vida a mi blog, difundiendo el mensaje, planteando las presentaciones del libro más como charlas que como actos de venta… Con la imbecilidad crematística que han impuesto las grandes editoriales, nos olvidamos que muchos libros contienen ideas que merecen vida más allá de la mesa de novedades; y, personalmente, yo no estuve tres años documentándome y escribiendo algo para eso. Como no soy autor de Sant Jordi, me puedo tomar ese lujo. Eso no quita, que continuo y continuaré escribiendo. ¿Lo qué? Pues no lo sé, porque tres años de “ángeles” han dejado crionizados unos cuantos embriones literarios para que se gesten en un futuro. ¿Cuál de ellos elegiré?, pues no sé ahora…

Desde Mucho Más Que Un libro te deseamos mucha suerte.

 

 

 

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