Nadie se lo esperaba, pero el viernes 24 de marzo una tormenta de nieve dejó incomunicados durante unas horas a los asistentes a la III edición del Festival Internacional de novel·la criminal en català El vi fa sang. Un aliciente más a sumar a los muchos que ya ofrecía este pequeño municipio de la Conca de Barberà, convertido por méritos propios en capital del vino y del crimen literario en catalán durante el último fin de semana.

Lluvia y nieve no fueron obstáculo para disfrutar a tope de todas las actividades del festival: mesas redondas, presentaciones cruzadas de novedades criminales, cine, teatro, ruta literaria y entrega de premios, entre otras sorpresas, todas ellas maridadas con catas del buen vino de la comarca. Un primer brindis inaugural el viernes 24 dio paso a la mesa redonda El costat fosc en literatura criminal, que debatió la inclusión de una narrativa relacionada con el terror, costumbres y creencias mágicas, exorcismos, mitología, etc. en el género negro y policíaco. Mientras, en el exterior, la borrasca arreciaba y dejaba varias carreteras cortadas por la nieve. Un panorama muy negro que, afortunadamente, quedó en una anécdota más del festival.

Presentación novedades criminales, con Pop Negre, Alexandra Quadrat, Anna Maria Villalonga, Mercè Llorente, Dora Muñoz y Sílvia Mayans.

En cuanto a la presentación de novedades criminales, esta tercera edición de El vi fa sang contó con la participación de las representantes de diversos blocs especializados en novela negra: Tumateix-llibres, Llibres llegits i per llegir, El lloc del crim y nuestro Mucho más que un libro, iniciativa que agradecemos a los organizadores del evento negro, en especial a su comisario Salvador Balcells. Las novedades, muy interesantes y variadas, reunieron a muchas de nuestras primeras figuras literarias negrocriminales: Els crims del convent, de Salvador Balcells: Quan la mort és la vida i la vida és la mort, de David Cordero; No n’estiguis tan segur, de Llort; Els bessons rere la finestra, de Esther Vila; Assassins de Ponent, antología de relatos coordinada por Ramona Solé; No abandonis quan el rastre és calent, de Xavier Álvarez Llaberia; Temps de rates, de Marc Moreno; Tros, de Rafael Vallbona; Els ossos soterrats, de Silvestre Vilaplana; La filla esborrada, de Margarida Aritzeta; Procès enverinat, de Salvador Balcells; L’imperi dels lleons, de Sebastià Bennasar; A la seva pell, de Raquel Gámez Serrano; Mans negres, de Jordi de Manuel; Memòria d’un crim, de Alexandra Cuadrat; Cendra, de Sílvia Mayans; Massa mares per a un fill, de Dora Muñoz; No escatimeu el flit, de Pop Negre; El somriure de Darwin, de Anna Maria Villalonga; 996, de Josep Torrent; L’últim defensa, de Jordi Agut; L’Oliwier H. de Gemma Artasu; Operació Judes, de Jordi Solé; Metròpoli, de Flavio Soriga con traducción de Pau Vidal, y La mort sense ningú, de Jordi Tiñena. Una producción que nada tiene que envidiar a la de los países de mayor tradición noir.

Entrega de premios de El vi fa sang.

Uno de los momentos más emotivos del festival correspondió a la entrega de premios el sábado 25 en el Museu de la Vida Rural. La escritora mallorquina Maria Antònia Oliver, creadora de la detective Lònia Guiu, fue galardonada con el Premi Nacional El vi fa sang y presentó la reedición de Estudi en lila, protagonizada por esta investigadora “que me inventé escribiendo novelas policiacas que hablan de la corrupción que afecta a mujeres y niños”, explicó la autora. John Banville (Benjamín Black para sus novelas negras), presentó el último caso del forense Quirke, Fins i tot els morts, junto a su traductor, Eduard Castanyo, y recibió el Premi Internacional El vi fa sang  de manos del alcalde de l’Espluga de Francolí, David Rovira. Laura Borràs, directora de la Institució de les Lletres Catalanes, puso el broche de oro final recitando en ingles un fragmento de la novela de Banville, El mar, entre aplausos y acompañamiento musical.

Atura’t malfactor! con Pau Vidal, Rafa Melero, Anna Maria Villalonga y Joan Rendé

De las mesas redondas participantes en esta tercera edición de El vi fa sang, destacamos la interesante Atura’t malfactor! Models de llengua al gènere criminal, la mañana del domingo 26 en el Celler Vidbertus. Contamos con Rafa Melero (escritor y mosso d’esquadra), Anna Maria Villalonga, escritora y profesora de la UB, y Pau Vidal (filólogo, escritor y traductor), moderada por el profesor de escritura y también escritor Joan Rendé. Todos destacaron la dificultad de transcribir y traducir el argot empleado por delincuentes y policías en las novelas negras escritas o traducidas al catalán. Rafa Melero confesó que en la academia de policía se requería la utilización de la fórmula “Aturi’s malfactor!” para aprobar el examen, y señaló que “con algunos personajes, cuando las frases hechas no cuadran, hay que buscar alternativas”. Pau Vidal, “traductor preferido” del escritor siciliano Andrea Camilleri, opinó que “una buena estrategia consiste en rebajar el nivel del registro lingüístico y echar mano de un diccionario de argot de los bajos fondos”, mientras que Anna Maria Villalonga destacó el recurso de la “repetición” y opinó que podemos hacer hablar a los personajes en nuestro idioma, como hacen todas las lenguas del planeta, y ello a pesar de que “una de las dificultades principales es las casi trescientas lenguas que conviven actualmente en Cataluña”.

En resumen, un fin de semana inolvidable para todos los entusiastas del género, donde no faltó un combate literario nocturno, proyección de películas criminales, la representación de una obra teatral, Paral·lel 1934, de Josep Maria Poblet, basada en la novela Un crim al Paralelo, de Rafael Tasis, y la emocionante Ruta literariaUn crim impune” –con guía de Margarida Aritzeta y Josep M. Vallès– para descubrir los escenarios reales en los que se basó L’Escanyapobres, una de las mejores novelas de Narcís Oller, publicada en 1884 con el título L’Escanyapobres. Estudi d’una passió.

El vi fa sang, un festival ya consolidado como referente de la novela negra en lengua catalana. ¡Muchas felicidades y nos vemos en 2018!

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