Cartagena Negra se prepara para su quinta edición del 3 al 7 de septiembre de 2019, pero ya el 15 de agosto conoceremos los títulos y autores ganadores del III Premio de Novela Cartagena Negra y del I Premio Icue Negro, creado este último para destacar la labor de autores debutantes en el género o de obras poco conocidas entre el gran público. ¡Muy buena iniciativa!

Las seis novelas finalistas para alzarse con el III Premio de Novela Cartagena Negra son: Justo, de Carlos Bassas; El porqué del color rojo, de Francisco Bescós; La novia gitana, de Carmen Mola: La tragedia del girasol, de Benito Olmo; Donde lloran los demonios, de Pedro Martí y La mala suerte de Marta Robles.  En cuanto al Premio Icue Negro, los finalistas son: La voz rota, de Alicia Borrás; Leyendo a Tolstoi hasta arriba de ansiolíticos, de Manuel Fernández; Juego de mentes, de Paula Olmedo y Lola Oporto, de José Antonio Sau. La entrega de premios tendrá lugar el próximo 7 de septiembre, con la clausura de las jornadas.

Justo, de Carlos Bassas, nos cuenta la historia de Justo Ledesma, un viejo irascible que discurre por las calles de un barrio, el de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, que ya no es el suyo; de una ciudad, Barcelona, que dejó de serlo hace tiempo. En definitiva, estamos ante un hombre cansado que, consciente de que su fin está cerca, decide saldar cuentas con su pasado; con un pasado que regresa de forma inesperada cincuenta años después. La novela está escrita en primera persona con un estilo directo y peculiar.

El porqué del color rojo, un original y divertido thriller rural con el mundo del vino como telón de fondo, de Francisco Bescós, traslada al lector a La Rioja Baja en la época de la vendimia. Una llamada anónima avisa al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra: el cadáver de un joven ha aparecido abandonado en un viñedo cercano a Aldeanueva de Ebro y todo hace pensar que se trata de un temporero ilegal procedente de Europa del Este, forzado a trabajar por una mafia. La teniente Lucía Utrera, alias la Grande, investigará el caso.

Se ha dicho de La novia gitana, de Carmen Mola, que es la novela policiaca más revulsiva de la literatura española de los últimos años. Dos novias gitanas aparecen asesinadas con un intervalo de siete años tras haber sido torturadas siguiendo un ritual insólito y atroz. Se da la circunstancia de que las víctimas, Lara y Susana Macaya son hermanas y ambas mueren en vísperas de su boda. Elena Blanco, una policía peculiar y solitaria, se asomará a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de las dos novias gitanas.

En La tragedia del girasol, de Benito Olmo, encontramos a Manuel Bianquetti, inspector del Cuerpo Nacional de Policía en La maniobra de la tortuga, suspendido de empleo y sueldo durante dos años. Obligado a malvender sus servicios como investigador privado, recibe un encargo muy bien pagado y aparentemente rutinario: proteger a un importante empresario durante su estancia en Cádiz. Contra todo pronóstico, todo se complicará, el servicio desembocará en una espiral de muertes y el ex inspector se encontrará inmerso en una inmensa trampa que pondrá en peligro su vida y la de sus seres más queridos.

Donde lloran los demonios, de Pedro Martí, nos presenta el segundo caso del inspector de los Mossos d’Esquadra César Giralt.  En Barcelona, durante un invierno particularmente frío, el cadáver de una muchacha llega a la misma playa en la que apareció, en idénticas circunstancias, una de las víctimas del Encerrador, el asesino que acabó con la vida de su hermana siete años atrás. El inspector Giralt emprenderá una travesía por los recovecos de su pasado para descubrir qué tipo de persona es en realidad antes de afrontar un último baile con el mismísimo diablo.

El carismático detective Roures, regresa en La mala suerte, segunda novela negra de Marta Robles. En esta ocasión, el investigador deberá enfrentarse a la extraña desaparición de una joven en Mallorca, de la que, tras dos años de intensas búsquedas, no parece haber ninguna pista. Dolorosas inseguridades en la adolescencia, malos tratos y abusos que no son considerados como tales, secretos familiares, engaños que determinan la vida de los engañados…, todo cabe en La mala suerte, una historia apasionante, repleta de emociones, donde el enemigo siempre está excesivamente cerca…

Y llegamos a los finalistas al Premio Icue Negro. La voz rota, de Alicia Borrás, arranca con el asesinato de Silvia, una excelente actriz de doblaje, en Santiago de Compostela. Un nuevo crimen, esta vez en Vigo, provocará el pánico en el colectivo de actores de doblaje que se mueve por los distintos estudios de Galicia. Un asesino en serie ha empezado a actuar y nadie sabe en qué momento puede volver a hacerlo. El apremio para encontrar al monstruo deriva en un puzle en el que ninguna ficha parece encajar.

Leyendo a Tolstoi hasta arriba de ansiolíticos, de Manuel Fernández, cuenta la historia de Ismael Carmona. Huérfano de padre desde tierna edad, Ismael acabará asesinando a su propia madre. Será recluido en un internado, primero, y en un hospital psiquiátrico más tarde, donde entretendrá las horas aplicado a la lectura de todo tipo de novelas y ensayos. Años más tarde, ya adulto Ismael y poco después de comenzar a desempeñar labores como fotógrafo ambulante en una empresa insignificante de Madrid, una serie de crímenes perpetrados contra muchachas jóvenes sumirá en el terror a la ciudad.

En Juego de mentes, de Paula Olmedo, Emma, una brillante inspectora de policía, trata de descubrir quién asesinó al famoso periodista y psicólogo Francisco Ramón. Durante la investigación, Emma irá conociendo personajes relacionados con la víctima que le reconstruirán lo sucedido. Los celos, la enfermedad y el dinero serán las claves para dilucidar los entresijos del crimen.

Por último, Lola Oporto, de José Antonio Sau, nos presenta a una ex policía adicta al café que intenta ganarse la vida como detective privada. La protagonista, Lola Oporto, se verá envuelta en la resolución de una serie de crímenes que empiezan a suceder en la ciudad y que la obligarán a volver a la primera división policial.

Los ganadores, el próximo 15 de agosto, en plena canícula veraniega. ¡Suerte a todos!

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