Foto de familia en Tiana Negra 2019. 

Tiana Negra, el festival pionero de la novela negra catalana, vivió una séptima edición muy especial por ser la última dirigida por Sebastià Bennasar. Con gran éxito de público, el evento arrancó el viernes 18 de enero con tres homenajes muy merecidos: a las escritoras Margarida Aritzeta (creadora de la inspectora Mina Fuster) y Teresa Juvé (que continúa escribiendo a punto de cumplir 98 años), y al escritor y periodista Sebastià Bennasar. El hasta hoy comisario de Tiana Negra fue obsequiado con un video-sorpresa en reconocimiento a su labor en pro de la novela negra catalana y cedió el testigo a Anna Maria Villalonga, sobradamente conocida en el “mundillo” negro-policial y comisaria del Any Pedrolo que acaba de finalizar. ¡Muchas felicidades!

Anna Maria Villalonga, nueva comisaria de Tiana Negra y Marc Moreno, escritor y editor de Llibres del Delicte.

Los viernes en Tiana Negra son también sinónimo de premios. Así, el prolífico autor, Francesc Puigpelat, ganador del V Premi Memorial Agustí Vehí Vila de Tiana con Magret i els anarquistes explicó que Magret no es Maigret, pero se le parece mucho “pues también fuma en pipa” además de otras similitudes, y la obra es más “una novela de personajes y de ambientes que policiaca”.  Y tras Magret, que no Maigret, llegó el turno de otorgar el VI Premi Memorial Agustí Vehí Vila de Tiana a Joan Carles Ventura por Em diuen fletxa, novela que rinde un homenaje no exento de humor al personaje del detective privado. Al igual que sus predecesoras, Em diuen fletxa se publicará en la colección Crims.cat de la Editorial Alrevés y será presentada en la 37ª Setmana del Llibre en Català. No podía faltar el delicioso pastel anual y un brindis con cava para finalizar esta primera jornada de Tiana Negra que también contó con la presencia de la Consellera de Cultura, Laura Borrás, “madrina” del festival desde sus inicios y con el actual comisario de la BCNegra, Carlos Zanón.

De izquierda a derecha: Sebastià Bennasar, Montse Sanjuan, Raquel Gámez, Núria Queraltó y Jordi Dausa.

Durante la jornada del sábado 19, mesas redondas, conferencias y charlas se sucedieron para disfrute del público asistente al festival. Destacamos las presentaciones de libros con lectura dramatizada y música de saxo, que reunió a Montse Sanjuan (Memòria mortal), Raquel Gámez (No diguis res), Núria Queraltó (Et diràn que és l’atzar) y Jordi Dausà (Lèmmings). “La imprescindible aportació valenciana” nos trajo a Vicent Borràs (Què saps de Vidal Palau?), Joan CarlesVentura (Camins dubtosos), Juli Alandes (Caça major) y Francesc Bayarri (Matar Joan Fuster, i altres històries). Moderó Sebastià Bennasar, que resaltó la importancia de los autores valencianos en la renovación del género y el desconocimiento del público lector debido en gran parte a que la distribución es muy complicada. “Cuesta mucho encontrar novelas de autores valencianos en Cataluña y lo mismo sucede con las obras de escritores catalanes en la Comunidad Valenciana”. Sin olvidar la obra poco reconocida de notables autores catalanes como Francesc Planas (L’home que fugí de la boira), Emili Bayo (Més que ràbia) y Jordi de Manuel (La barrera) que consideran que “la novela negra y la ciencia ficción son los dos géneros que pueden explicar cómo va el mundo”.

“Una d’espies”, con Albert Villaró y Sebastià Bennasar. Modera: Jordi Cervera.

El deporte rey, los espías, un debate sobre ficción y no ficción alrededor del pantano de Susqueda y la novela policíaca con el mundo del arte como telón de fondo fueron algunos de los apasionantes temas planteados en esta séptima edición de Tiana Negra. Irene Solanich, escritora y coeditora de Edicions Xandri, nos contó cómo fue el proceso de creación de la antología de once relatos negros “El futbol és així”. “Buscamos gente diversa, escritores, periodistas y algunas personas que no habían escrito nunca, a unos les gustaba el futbol y a otros no, y decidimos por sorteo, en un bar muy oscuro cerca del Camp Nou, quién escribiría cada uno de los relatos”, explicó. “Una d’espies” reunió a Albert Villaró (El sindicat de l’oblit) y Sebastià Bennasar (Hotel Metropole), con Jordi Cervera actuando como moderador, y nos descubrió un mundo oculto y apasionante en el que los escritores “somos espías de la condición humana”, según Bennasar. Mucho ha cambiado el espionaje con la irrupción de Internet, pero las mejores novelas de espías son las que explican el pasado reciente cuando todavía no existían las llamadas nuevas tecnologías. Para ambos escritores, John Le Carré es quien ha sabido combinar mejor los escenarios de sus novelas. Y Bennasar señaló a James Bond, nacido de la pluma de Ian Fleming en 1952, como el prototipo de espía de ficción inspirado en un espía real, Dusan Popov, un agente doble serbio que trabajó para el MI5 durante la Segunda Guerra Mundial. “Vivió en Lisboa, donde llevaba una vida de playboy y, como Bond en Casino Royale, también apostaba grandes sumas en los casinos”. No cabe duda de que Popov es el alter ego real del famoso Agente 007, con “licencia para matar”.

Ficción y no ficción, con el pantano de Susqueda en el punto de mira. Miquel Fañanàs nos habla en Susqueda de la posibilidad de una catástrofe derivada de la rotura de la presa como consecuencia de un movimiento sísmico. El pantano de Susqueda es hoy tristemente famoso, pero no por un hipotético desastre, sino por el doble crimen, aún sin resolver, perpetrado en sus inmediaciones el 24 de agosto de 2017. Pero, volviendo a la ficción de Susqueda, Fañanàs explicó que el origen de la novela se encuentra en el relato corto del mismo nombre que se transmitió por Ràdio Girona el 21 de abril de 1983. “Mucha gente creyó que la transmisión era real con el consiguiente caos”, explicó. Y Fátima Llambrich, periodista, criminóloga y autora de Sense cadáver, obra de no ficción basada en sus entrevistas con Ramón Laso, psicópata condenado a treinta años de cárcel por el asesinato de su esposa y su cuñado, añadió que “en los medios, los periodistas damos lo que consideramos es noticia, es decir lo que no es habitual, aunque parezca que sea así”.

Hablando de “Cazeneuve, el primer detectiu privat de Barcelona”, con Oriol Comas y Ferran Grau.

El mundo del arte en la novela policiaca en catalán ya tiene su obra de referencia en Tiana Negra. Se trata de Diví, un thriller psicológico de Oriol Canals, ambientado en Figueres, con un asesino “que expresa su arte con crímenes que imitan cuadros de Salvador Dalí”. Del arte pasamos a Cazeneuve, el primer detective privado de Barcelona, que en Cazeneuve i la revenja dels desvalguts, escrita a cuatro manos por Oriol Molas y Ferran Grau, sitúa la acción en la Barcelona de 1909, justo antes de la Semana Trágica. Y ya se prepara la segunda entrega de la serie basada “en un tema importante y actual traspasado a 1913”, revelaron los autores.

Bandabòlit en Tiana Negra.

La novela negra catalana vive un momento dorado con abundante producción literaria, pero no todos los engranajes funcionan correctamente, opinó Àlex Martín Escribà, en la conferencia “No és or tot el que brilla. Panoràmica de la novel·la negra en català”. Se publica mucho, pero la distribución no funciona como debería, cuesta vender y darse a conocer, el índice de lectura en Cataluña y España es muy bajo, falta reflexión en la novela negra catalana, todavía hay pocos festivales en Cataluña en comparación con Francia y son unipersonales, a diferencia de Francia donde forman parte de asociaciones. “Yo pediría, como mínimo, que un festival fuera bicéfalo”, comentó.  Y en cuanto a cómo incrementar el número de lectores, Martín Escribà considera que la novela negra y policíaca es ideal para este propósito, pues “nos explica cómo funciona el mundo, es muy interesante y los adolescentes podrían leer novelas con un protagonista juvenil como Flanagan, el joven detective creado por Andreu Martín y Jaume Ribera. Para finalizar, anunció que próximamente, junto a Jordi Canal, publicará Trets per totes bandes (A quemarropa en castellano), una obra de divulgación sobre la evolución de la novela negra en todo el mundo desde sus orígenes hasta la actualidad. Jordi Canal fue director de la Biblioteca La Bòbila, especializada en género negro, de 1999 a 2018 y es “una de las personas que más sabe sobre el tema en nuestro país.”, afirmó Martín Escribà.

Sebastià Bennasar conversa con Francisco Moita Flores sobre la novela negra en Portugal.

En el plano internacional, el VII Festival Tiana Negra contó con la presencia del escritor portugués Francisco Moita Flores que nos habló de su novela Estrella Polar, publicada por Pagès Editors en su colección Lo Marraco Negre. Estrella Polar gira en torno a la banda liderada por Diana, una especie de Robin Hood femenino, en un barrio degradado de Lisboa, Estrella Polar. “Los jefes de las bandas acostumbran a ser hombres, ¿pero porque no puede ser una mujer?”, reivindicó Moita Flores, quien también afirmó que “cualquier escritor está siempre del lado de la insurrección. Los seres humanos somos poliédricos y contradictorios y los escritores predicamos la insurrección a través del arte”.

¡Larga vida a Tiana Negra!

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